APRENDIZAJE DIVERTIDO CON: IKONIKUS

En esta ocasión os presento Ikonikus, un juego de símbolos, emociones y empatía. Un juego que he utilizado en bastantes ocasiones con niños y, sobre todo, con adolescentes.

Descripción del juego

“¿Cómo te sientes en el sillón del dentista?, ¿cómo te sentirías si se te cayera el teléfono móvil al váter?… ¿Serías capaz de contestar a esas preguntas utilizando cartas en lugar de palabras? Las cartas de Ikonikus solo contienen símbolos, pero las interpretaciones son infinitas porque todo depende del contexto y de tu propio punto de vista.
Ikonikus es un divertido juego en el que tendrás que desarrollar toda tu empatía y ponerte en el lugar del resto de jugadores para adivinar qué sentirían ellos en cada situación.” Editorial Brain Picnic.

Modo de juego

Tal y como se puede ver en el vídeo, este juego contiene cartas con símbolos a los que deberemos dar sentido, nuestro propio sentido. Eso es lo que me parece más interesante del juego ya que no nos afectan las mismas cosas de la misma manera según nuestra personalidad o nuestra experiencia de vida.

Forma de juego que utilizo en sesión

Se reparten tres cartas y uno de los jugadores pregunta: ¿Qué sientes cuando….? (y se inventa el final de la frase). Por ejemplo: ¿Qué sientes cuando te suena el despertador por la mañana?

Ante esta pregunta, el otro juegador deberá elegir, de entre las tres cartas que tiene en sus manos, la que más le representa y pensar una justificación de por qué ha elegido esa.

Ante la pregunta “¿qué sientes cuando te suena el despertador por la mañana”, puede haber diversas opiniones: sin energía, enfadado, descansado, con ganas, etc., por lo que la tarea de quien ha lanzado la pregunta es adivinar a cuál es la que pertenece al otro jugador y cuál estaba ya en la mesa boca arriba. Esto supone un trabajo de empatía importante, ya que no debe basarse en su propio criterio sino en el criterio de quien ha puesto la carta en la mesa.

Además, la tarea se dificulta cuando ninguna de las tres cartas de la mano del jugador coincide con lo que piensa. Para poder tirar una carta, necesitará buscar una justificación real de por qué ha tirado esa carta aunque ésta sea un dibujo de un columpio en un árbol (haciendo referencia a la pregunta del despertador por la mañana).Particularmente, siempre les pido que justifiquen su respuesta tanto si son las personas que adivinan como las que lanzan la carta. A pesar de que les dejo puntuar si adivinan la carta aunque la justificación no sea igual, quiero cerciorarme de que no lo han hecho al azar además de aprender de su forma de pensar y de asociar ideas.

En varias ocasiones, este juego me ha servido para desbloquear a adolescentes que no querían hablar o contar cosas íntimas sobre su vida. Poco a poco y casi sin darse cuenta, van dejando ver sus opinones y sentimientos acerca de las situaciones que se reflejan en el juego, desde la más banal hasta preguntas más íntimas.

Ikonikus me ha ayudado en mis sesiones terapéuticas y además me ha divertido.

¿Os queréis divertir con él? 😉

APRENDIZAJE DIVERTIDO CON: BUSCA Y ENCUENTRA SM

¿Os acordáis del mítico Busca a Wally? Pues la editorial SM cuenta con bastantes libros para buscar y encontrar, adaptados para niños y niñas a partir de 3 años y de diferentes temáticas: dinosaurios, la casa, la granja, el mundo, personajes históricos, mundos imaginarios…

 

 

Son libros de diferentes tamaños con dos solapas por cada página, en las que deberemos mirar los elementos a buscar y jugar a encontrarlos. Cada dibujo es diferente, por lo que encontraremos diferentes grados de dificultad y la oportunidad de buscar todo tipo de cosas (objetos, animales, personas…).

 

¿Qué trabajamos con estos libros?

Principalmente se trabaja la atención, pero no os creáis que se desarrolla eso únicamente. Con este tipo de libros se trabaja el rastreo visual, la capacidad para discriminar la información relevante de la irrelevante, la paciencia, la tolerancia a la frustración, la motivación, el vocabulario y la temática de la que trate el libro.

 

Modo de juego

Para utilizar este libro como un juego, os planteo varias posibilidades:

Con una persona:

  • Buscar y encontrar con tranquilidad.
  • Buscar y encontrar un dibujo con cronómetro para intentar superar el record de tiempo.
  • Buscar y encontrar durante una cantidad de tiempo para ver cuántos dibujos puede encontrar de cada solapa en ese tiempo y superar su propio record.

 

Con dos personas:

  • Elegir un dibujo y jugar a ver quién lo encuentra primero.

 

Sois capaces de buscar pero… ¿seréis capaces de encontrar lo que buscáis? 😉

 

NO A LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Hace muy poco que entramos en el 2019, ya hemos vuelto a la rutina y poco a poco olvidaremos todo lo vivido en estos días para adentrarnos en el día a día de quehaceres y obligaciones.

Hace menos de dos semanas del fin de año y, por tanto, hace menos de medio mes que muchas personas se lanzaron a trabajar para cumplir sus propósitos de año nuevo. Propósitos, probablemente, difíciles de conseguir y con expectativas muy altas.

 

Propósitos típicos de Año Nuevo

Dejar de fumar

Dejar de beber

Salir menos de fiesta (¿pero no proponemos una alternativa?)

Ir al gimnasio (¿cuántos días?)

Comer sano (muy ambiguo)

Gastar menos dinero (¿en qué, concretamente?)

Bajar de peso (¿cuánto y cómo?)

Encontrar pareja (eso no depende únicamente de una persona)

 

El problema no es proponerse cambiar a algo que creemos mejor, sino hacerlo porque lo dicta la fecha y no porque hay una motivación real que se mantendrá una vez pasada la fecha.

Para que un propósito se cumpla más fácilmente, es importante que tenga sentido para ti. Si estás hartx de sentirte de una manera, si crees que ya es hora de hacer eso que siempre has querido, si notas que en tu vida necesitas eso ahora mismo… El motivo que lo desencadene será la clave para poder seguir trabajando en ello cuando hayan pasado unas semanas o aparezcan los primeros inconvenientes.

Además, es de vital importancia que el objetivo a cumplir sea lo más concreto posible, que no dé lugar a dudas. Imagina que la pereza o el abandono de ese objetivo es un monstruo maligno en tu interior. Ese monstruo va a conseguir que digas cosas como “no tengo tiempo”, “no vale la pena”, “no está sirviendo de nada”…

Cuando resulte un poco complejo realizarlo, te hará borrar los avances conseguidos e intentará que solo recuerdes lo que no ha salido bien.

 

Para ello, necesitas tener el objetivo bien definido y de forma positiva. Si ponemos de ejemplo algunos de la lista anterior de los propósitos típicos de Año Nuevo, podríamos cambiar:

Ir al gimnasio VS Ir al gimnasio al salir del trabajo los lunes y los miércoles durante 1h

Gastar menos dinero VS Ahorrar X€ (cantidad fijada y realista) al mes

 

De esta forma, cuando no tengas fuerza suficiente para llevarlo a cabo, no tendrás que pensar en cómo realizarlo porque ya lo tendrás todo establecido. De manera que la energía que tienes (ya sea mucha si hay motivación o poca por motivos varios) la utilizas en cumplir el objetivo. Te enfocas en la conducta y no te pierdes en los pensamientos.

También es muy importante que sean objetivos realistas. No se trata de infravalorarnos y pensar que no vamos a conseguir aquello que deseamos pero, por el contrario, si fijamos nuestras expectativas más altas de lo que vamos a querer realizar pasado un tiempo, nos estaremos autoboicoteando. No hay mejor manera de NO cumplir una meta que poniéndosela tan alta como para poder decir: “Lo intenté pero no pude”.

 

Por esto os invito a que cambiéis los Propósitos de Año Nuevo por los Propósitos Porque Sí. Porque os queréis, os cuidáis y os dedicáis tiempo.

Los propósitos de cambio en nuestra vida son porque queremos sentirnos mejor, no porque vienen impuestos de fuera. Eso no son propósitos, son obligaciones. Y de estas últimas, ya tenemos muchas en nuestra vida.

 

¡¡Felices Propósitos Porque Sí!!

 

APRENDIZAJE DIVERTIDO CON: JUEGOS DE MATEMÁTICAS POR EDADES

Este mes os enseño dos juegos para trabajar las matemáticas. El juego Rummikub y Cierra la Caja son ideales para Educación Primaria pero también pueden extenderse a secundaria.

 

En más de una ocasión, cuando los niños y niñas tienen problemas lógico-matemáticos, encontramos una cierta resistencia a trabajar de forma tradicional. Se les pone una ficha delante, recuerdan que no saben hacerla y no saben en qué fallan y empiezan a sentir frustración. Esta situación la he encontrado desde el alumnado de 1ºPrimaria hasta Secundaria. Ese miedo a todo lo que tenga que ver con matemáticas les bloquea y, lejos de centrarse en la tarea, empiezan a centrarse en lo difíciles que son y en su baja percepción de autoeficacia.

En otras ocasiones, nos podemos encontrar menores que responden al azar hasta dar con la respuesta correcta:

  • Niñx: ¡Sumar!
  • Yo: Silencio
  • Niñx: ¡Restar!
  • Yo: Te lo estás inventando
  • Niñx: ¡Multiplicar!

¿Os suena?

Para poder trabajar cualquier habilidad, es necesario que la persona se reconcilie primero con los sentimientos que este proceso les crea. Para ello, es aconsejable utilizar materiales diferentes que le hagan afrontar la tarea de forma diferente.

 

El primero de los juegos que os traigo es Cierra la Caja.

Modo de juego

El juego contiene una caja, números del 1 al 9 y dos dados. Cada jugador, en su turno, tiene cinco tiradas. Con cada tirada, tiro los dos dados y sumo la puntuación que da. Si tiro los dados y me salen dos 6, tendré que bajar los números que… ¡Eh! ¡Espera! No hay número 12… Entonces tendré que bajar los números que sean necesarios que me den 12. Por ejemplo, podré bajar el 9 y el 3, el 8 y el 4, el 7 y el 5, etc.

Mientras el jugador tira cinco veces, yo invito al contrincante a contar el número de veces que he tirado (con la excusa de que no me pille haciendo trampas). De esta forma le hago contar aun cuando no es su turno y trabajo su atención y memoria numérica a corto plazo.

Una vez he tirado las cinco veces, contaré los números que se me han quedado levantados. Quien tenga mayor puntuación una vez hecho todas las tiradas, pierde.

Por el contrario, si se quiere hacer con resta, el procedimiento es el mismo pero ganará quien haya conseguido mantener más números levantados en sus cinco tiradas.

 

¿Qué trabajamos con este juego?

Este juego lo he utilizado con niños y niñas desde los 6 años hasta los 11. Nos permite trabajar la descomposición de los números, el cálculo de suma y resta tanto con manos como mental y habilidad para ganar y perder de forma adaptativa.

 

El siguiente juego es Rummikub.

Modo de juego

Puesto que es un juego con varias reglas, os lo muestro en este video de Goliath Games Iberia en el que explican todas las combinaciones posibles.

 

¿Qué trabajamos con este juego?

Según el propio juego, está pensando para personas de más de 7 años ya que precisa de una mayor habilidad matemática. Son partidas algo extensas por lo que es preferible utilizarlo en casa o para una sesión temática pero no es posible jugar en los últimos cinco o diez minutos de una sesión psicopedagógica.

Se trabaja la fluidez mental, las seriaciones, la igualación, precisa de estrategias tanto con tus fichas como con las de los demás jugadores y atención mantenida para ver qué nuevas piezas han incluido en la mesa. Como en todos los juegos, también podemos trabajar la espera de turnos y la habilidad de ganar y perder.