APRENDIZAJE DIVERTIDO CON: FANTASMA BLITZ

Estreno nueva sección del blog en la que os enseñaré juegos y películas con las que podemos sacar un gran partido de aprendizaje mientras nos divertimos jugando. Me declaro fan de los juegos de mesa, con lo que podremos compartir una cantidad considerable de juegos y diversión.

Hoy es el turno del juego denominado Fantasma Blitz, de la casa DEVIR. Es el último juego que he estado usando en consulta antes del verano por sus características y su novedad.

Tal y como pone en su caja, éste es “un juego de reacción tan rápido como el rayo para 2 a 8 mentes despiertas a partir de 8 años”. Como todo juego de rapidez, es aconsejable que los jugadores tengan un nivel madurativo parecido puesto que, en estos casos, las diferencias son más que notorias pudiendo frustrar a los que precisan de más tiempo para realizar cada acción.

Este juego consiste, a grandes rasgos, en discriminar los colores que salen en las cartas: rojo, azul, gris, blanco y verde; y las figuras: un fantasma, una botella, un sillón, un ratón y un libro. Por lo que obligamos al cerebro a valorar múltiples posibilidades combinadas.


Según la carta que salga, deberemos valorar rápidamente cuál es la figura que debemos coger. Si coincide el fantasma blanco, la botella verde, el sillón rojo, el libro azul, el ratón gris o, si por el contrario, no coincide ningún objeto tal y como están. En este caso deberemos buscar el único objeto y color que no salga en la carta (en el vídeo de abajo se podrá entender un poquito mejor).

 

¿Qué trabajamos con este juego?

Las funciones ejecutivas tan importantes en la parte académica de los chicos y chicas.

Necesitamos trabajar nuestro control inhibitorio con información diferente a la misma vez, tendremos que discriminar entre la información relevante de la necesaria, trabajaremos nuestra flexibilidad cognitiva al cambiar de táctica en cada carta de forma rápida y precisaremos prestar atención a la carta y frenar nuestra impulsividad, ya que si cogemos la figura que no es correcta nos tocará pagar una de las cartas que habíamos ganado hasta ahora.

Como repetiré en cada juego, también ayudamos a la socialización de los jugadores y al aprendizaje de ganar y perder de forma adaptativa.

Además, por el ritmo rápido del juego es posible jugar partidas de 5 o 10 minutos, repetirlas o dejarlas a medias y contar las cartas de cada uno hasta el momento.

 

Por si queréis jugar vosotros/as, os dejo un vídeo donde los de DEVIR explican muy cuidadosamente en qué consiste el juego.

 

La importancia de las vacaciones para adultos y menores

Llega la época en la que los niños me piden no hacer muchas fichas, no están concentrados, hablan de otras cosas para no tener que trabajar y, en algunos casos de niños más sinceros, obtengo una negación rotunda al trabajo a realizar.

Pero no solo los niños acuden así a consulta. También veo padres cansados física y psicológicamente que dejan a sus hijos con caras más serias y madres que caen rendidas en los asientos de la sala de espera hasta que sus hijos terminan.

En el ambiente se nota una sensación de cansancio generalizada y es que no somos súper héroes ni súper heroínas. Somos personas que podemos llegar a experimentar cansancio acumulado después de todo un curso escolar o un año de trabajo al que se le suman tareas como “recojo a mi hijo del colegio”, “lo llevo a clases particulares”, “de ahí lo llevo a la psicóloga”, “mañana lo llevo a baile para que se despeje”… O, en otras ocasiones, “salgo del trabajo”, “preparo el trabajo de mañana”, “estudio sobre este caso”, “compro este material que necesito”, “me coordino con mis compañeros de trabajo”… ¿Y nosotros? ¿conseguimos despejarnos ante tantas obligaciones?

Para hacer bien nuestro trabajo y que no afecte a otros ámbitos de nuestra vida como el social y el personal, necesitamos descansar. Para ello, os dejo estos dos vídeos. Quizá, si nos lo cuentan de viva voz, nos resulta un poquito menos difícil dedicarnos a nosotros mismos.

 

 

 

Y, como ya había nombrado anteriormente, los niños también se cansan y se puede confundir con problemas de comportamiento. Si estamos ante una niña que suele responder adecuadamente al trabajo, que dedica varias horas al día a hacer los deberes y a estudiar y, de pronto, en el tercer trimestre notamos que aumenta la resistencia, quizá sería adecuado plantearse la posibilidad de que esté cansado sin atribuir su comportamiento a una falta de motivación o pereza.  Si nosotros, los adultos, nos cansamos, ¿cómo no se van a cansar ellos?

Es cierto que, en consulta, preparo deberes para los niños que se van de vacaciones y no volverán hasta septiembre. Necesitan recordar aquello que han aprendido, pero las tareas que mando no tardarán en hacerlas más de una hora. Una hora al día es como el gimnasio de un adulto. Te permite fortalecerte a la vez que tienes tiempo suficiente para descansar.

Para terminar, os dejo un monólogo de Dani Rovira en el que, en tono irónico, nos comenta su visión sobre el tiempo de ocio de los niños a partir del minuto 11:08.

 

 

¡A descansar se ha dicho!

RESEÑA DEL MES: EL LIBRO INQUIETO (LOS KRICKELKRAKELS)

En el mes de junio, muchos niños están pensando en las vacaciones de verano y en no hacer nada. Aquellos a los que les cuesta un poco más esfuerzo estudiar, acaban cansadísimos de subrayar, hacer esquemas, estudiar… Examen de naturales, examen de sociales, examen de matemáticas, deberes de lengua, de inglés, trabajos de plástica…

Y es que, a mediados del tercer trimestre, llegan a las sesiones sin querer trabajar. Es en esta época en la que, sobre todo, utilizo en consulta más juegos de mesa educativos, alguna aplicación en la Tablet y, como os traigo hoy, libros más llamativos.

Hoy os traigo El libro inquieto, de Los Krickelkrakels y de la editorial Kókinos. Un libro que, según leemos, nos pide interactuar con las páginas de una forma divertida. “Pega unos golpecitos en el huevo”, “canta tu canción favorita”, “dale la vuelta al libro”…

 

 

De esta manera, los niños no leen de forma pasiva, sino que se implican en la historia y alternan momentos de lectura con diferentes actividades. Con este libro podemos trabajar la exactitud lectora, la comprensión lectora verificando que el niño hace lo que le pide el libro, la atención durante toda la historia y con tareas como seguir un laberinto, el conteo, vocabulario y causa-efecto.

 

 

 

E incluso, clínicamente, he podido trabajar la vergüenza cuando, en algún caso, les daba vergüenza dar un beso en la boca a una rana, tal y como pide en una ocasión.

 

Además, está escrito en mayúsculas, lo que facilita la lectura de los más pequeños. En ocasiones, cuando encuentro dificultad en el aprendizaje lector, les propongo leer únicamente las palabras de la página que están en negrita y son más grandes. De esta forma, me aseguro que sea un momento divertido sin que se convierta en un proceso meramente educativo y reduzco la posibilidad de que aumenten las conductas disruptivas durante la tarea.

 

 

La clave de este tipo de actividades es que aprendan divirtiéndose, no que vinculen los libros de lectura con una tarea académica.

MENORES Y JÓVENES CON PRINCIPIOS

¿Has escuchado alguna vez a alguien hablando de lo perdidos que están “los jóvenes de ahora” o desprecios sobre los adolescentes? Es común, desde hace mucho tiempo, desprestigiar a los menores o a los jóvnes de hoy en día con la justificación de que “antes todo era mejor”. Las series eran mejor, los dibujos eran más educativos, los juguetes eran de más calidad… No está mal tener capacidad crítica y hacer introspección sobre nuestro camino o sobre cómo la sociedad se dirige hacia determinados sitios. Pero, ¿qué puede ocurrir como consecuencia de esta crítica? Que solo veamos lo negativo de nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

Solo nos fijamos o solo hablamos del alumno que molesta en clase. Solo se comenta sobre “lo mal que educan algunos padres a sus hijos”. De que ya no hay valores ni educación. De lo egoístas y materialistas que parecen al preocuparse únicamente por el móvil y el whatsapp. Y es cierto, tenemos sobredosis de estos aspectos pero… ¿seguro que solo son así? ¿Que no hay ningún otro valor inculcado?

Hoy vengo decidida a romper una lanza a favor de los menores y de los jóvenes. A defender todo lo que veo en cada persona que viene a consulta ya tenga 6 o 7 años, sea adolescente o veinteañero.

Veo adolescentes que, a simple vista, tienen un comportamiento complicado pero que, por debajo de esa actitud, hay chicos que se preocupan por sus compañeros, por mejorar y por ser felices de una manera adaptativa. También hablo con adolescentes que, tras esa fachada de chicos difíciles, me hablan de por qué no quieren fumar ni beber alcohol y de las noticias que ocurren a nivel mundial y tanto le preocupan.

Veo niños que no quieren que sus padres se gasten más dinero en ellos y niños preocupados porque sus hermanos tienen un diagnóstico de Asperger. También veo menores de todas las edades que se frustran cuando no consiguen aprobar sus exámenes después de esforzarse o preocupados por no verse capaces de conseguirlo.

Hay jóvenes que estudian y trabajan, jóvenes que quieren cambiar las cosas y que tienen proyectos de futuro.

Yo los veo ¿Y vosotros? ¿Los véis?