RESEÑA DEL MES: LAS NIÑAS SERÁN LO QUE QUIERAN SER (RAQUEL DÍAZ REGUERA)

Las niñas serán lo que quieran ser es la segunda parte de un cuento que ya reseñé en el pasado, Cuando las niñas vuelta alto.

Sinopsis

¡Por fin Violeta, Adriana, Jimena y Martina se han desprendido de todas las piedras en los bolsillos y pueden volar! Pero la banda de NOLOCONSEGUIRÁS sigue al acecho y prepara un nuevo golpe para evitar que las niñas se eleven libres y felices. Quizás con la ayuda del señor SIQUIERESPUEDES, ellas consigan cambiar la canción del NO por la canción del SÍ: ¿lograrán volar hasta lo más alto? ¿Lograrán ser lo que quieran ser?

Si en el anterior cuento, las protagonistas podían volar desprendiéndose de todas las piedras que les ponía la banda de Don NOLOCONSEGUIRÁS, en esta historia, unos amigos de este malvado personaje, intentarán por todos los medios que las niñas no vuelen tan alto como desean.

Adriana, además de ser piloto, quiere inventar un vehículo capaz de dar la vuelta al mundo muy rápido.

Jimena quiere escribir la novela más bonita de la historia.

Martina ha seguido aumentando sus metas y, además de violinista, quiere ser directora de orquesta.

La banda de Don NOLOCONSEGUIRÁS está muy enfadada porque, pese a los esfuerzos de sus miembros, las niñas siguen volando y soñando.

Es por esta razón por la que aparecen nuevos personajes malvados:

Don QUENADACAMBIE, el señor INSEGURIDAD, doña FRAGILIDAD y la señorita IDEAL.

Juntos intentarán que las niñas vuelen a ras del suelo para que ellas estén contentas creyendo que pueden volar pero no puedan hacer todo lo que se propongan.

¿Les enseñamos a las niñas y a los niños de hoy en día a detectar esas nubes que les coartan y a luchar por conseguir traspasarlas?

Yo me apunto 🙂

RESEÑA DEL MES: ¿Me lo prestas? (Sara Laso y Marta Mayo)

En alguna otra ocasión, en este blog, se ha hablado de la idea de compartir o no entre los niños pequeños. Hay varias corrientes. Quienes opinan que es necesario y quienes creen que no es bueno obligarles a hacerlo si no quieren.

Quizá, en este aspecto, no hay una decisión buena o mala. Hay actos y cada uno tiene sus consecuencias. Si un niño decide compartir un juguete y el otro niño también lo hace, habrán establecido un trueque que les permite jugar y divertirse con objetos que para ellos son nuevos. Por el contrario, si hay un juguete que uno de los dos no quiere compartir, tendrá que aprender que es probable que el otro niño tampoco quiera dejarle los suyos, porque las relaciones son igualitarias y no sería justo que un niño lo deje todo, pero nunca pueda jugar con los juguetes del otro.

Entonces, ¿qué preferimos? ¿Jugar en conjunto y compartir o jugar solos con nuestras cosas? Hay momentos para cada cosa. Porque, de igual forma que los adultos compartimos un juego de mesa pero no dejamos nuestro móvil o nuestro coche, la clave está en el equilibrio y la capacidad de poder utilizar cualquiera de las dos estrategias.

Pero… ¿qué ocurre con un niño o una niña que nunca quiere compartir? Podemos utilizar el cuento que os traigo esta semana.


El cuento de Sara Laso y Marta Mayo titulado ¿Me lo prestas? abarca este conflicto tan usual entre los más pequeños.

Cuenta la historia de Dani, un niño al que le frustra mucho tener que compartir sus cosas y siempre se enfada con sus compañeros de clase si cogen alguna cosa suya. Esta situación lleva al protagonista a no poder jugar con sus compañeros que sí comparten y juegan juntos.

Un día, llega una compañera nueva a clase y lleva un juego muy divertido para que puedan jugar todos juntos. Pero Dani, acostumbrado a no dejar sus juguetes, no se atreve a preguntarle si puede jugar con ellos puesto que considera que van a decirle que no tal y como él hace con ellos. Lo que no sabía Dani es que se iba a quedar muy sorprendido cuando su compañera se acercara a él y le preguntara si quería jugar con ellos.


Aplicación en sesión

Este cuento es un gran material para trabajar con los más pequeños (y no tan pequeños) la idea que os comentaba al principio de este post.

No se debe compartir porque sí de la misma manera que podemos preguntarle a alguien si nos deja un juguete y nos pueden decir que no. Pero podemos ver con ellos las consecuencias que tiene nuestro comportamiento. Si nunca prestamos nuestras cosas, no querrán jugar con nosotros o no nos dejarán algo cuando lo necesitemos. Si siempre prestamos nuestras cosas a personas que no nos dejan las suyas, quizá no está siendo tan buen amigo o amiga en ese aspecto. Y, además, también pueden aprender a que las cosas se deben pedir y no coger sin avisar a sus dueños.

Es una buena forma de trabajar la empatía:

  • ¿Cómo te sentirías tú si alguien te quitara los juguetes sin avisar?
  • ¿Qué crees que te pasará si nunca, nunca dejas tus juguetes?
  • ¿Qué sentirán los demás cuando te enfadas siempre con ellos cuando, en realidad, ellos quieren jugar contigo?

Un buen libro para trabajar la resolución de conflictos desde temprana edad. Porque si no aprenden a lidiar con sus conflictos en la infancia… ¿cómo vamos a pretender que puedan resolverlos cuando sean adolescentes?

RESEÑA DEL MES: SUPERNIÑOS (Anya Damirón y Pablo Pino)

SuperNiños es un cuento publicado de manera independiente por la colección de cuentos infantiles dominicana Lucia’Stories. Escrito por Anya Damirón e ilustrado por el ilustrador argentino Pablo Pino.

 

Sinopsis

Cambiemos la manera de ver las discapacidades! Hay un superniño dentro de cada uno de nosotros, solo tenemos que ver el lado positivo. ¿Te atreves a descubrirlo? Un alegato contra la discriminación que nos recuerda que todos tenemos alguna capacidad que nos hace extraordinarios.

 

Videocuento

 

Aplicación en sesión

SuperNiños es un libro de superhéroes diferentes porque, como bien dice esta historia, “los superhéroes no solo tienen una gran habilidad, sino que también tienen miedos e inseguridades y, sobre todo, algo que los hace débiles y les diferencia de los demás. Y es esa mezcla lo que realmente les hace especiales.”

Estos son los verdaderos héroes. De igual forma que ser valiente no significa no tener miedo sino tener miedo y afrontarlo.

Este libro no solo es aconsejable para trabajar la integración de la diversidad. También nos puede ayudar para trabajar aquellas cosas que nos resultan difíciles, pero podemos conseguir gracias al esfuerzo que realicemos.

Además, acerca los “súperpoderes” a la vida de los niños ya que no están basados en la fantasía. La súperfuerza, la súpervelocidad y la súperinteligencia dejan paso a habilidades como pintar con los pies, tocar el piano, jugar al baloncesto sin mover las piernas, caminar con los ojos cerrados…

Gracias a que el protagonista intenta reproducir todas las súperhabilidades de sus amigos, le acerca a su día a día y fomenta su empatía. Porque no hay nada mejor que ponerse en los zapatos de otra persona para entenderlos y alejarnos de los sentimientos de compasión.

Este libro, además de entretener y trabajar aspectos curriculares como la lectura, la atención y la comprensión, fomenta los valores que tanto necesitamos como sociedad desde que somos bien pequeños.

 

Y vosotros… ¿Habéis descubierto vuestro súperpoder?

 

APRENDIZAJE DIVERTIDO CON: EL PERRUCO

Este mes os traigo para la sección más divertida, el juego veterano que uso en las sesiones. El perruco, un juego de emociones que me enamoró desde hace unos cuantos años y sigue sin defraudarme.

Este juego contiene un tablero, un dado y cinco fichas de colores. La forma de jugar está inspirada en la oca cambiando la expresión “de oca a oca y tiro porque me toca” por “de perruco a perruco y tiro porque soy muy cuco”.

 

Modo de juego

En las casillas encontramos números y dibujos al azar entre los que se encuentra Perruco mostrando diferentes emociones: alegría, ira, sorpresa, tristeza, aversión…

Cuando un jugador cae en la casilla de perruco, debe descifrar la emoción que siente Perruco (también se puede leer en el tablero) y decir un momento, cosa o persona que haya despertado esa emoción en su vida. Yo, por mi parte, aprovecho para que todos los jugadores pongan un ejemplo de manera que también interactúan y no desconectan hasta su turno.

Si el jugador que ha caído en el perruco, cuenta una experiencia con esa emoción, puede decir: “De perruco a perruco y tiro porque soy muy cuco”, adelantando casillas hacia el próximo perruco y volviendo a tirar. En el caso de que el niño o la niña no digan un ejemplo (en mi experiencia no ha pasado nunca), se quedarían en el mismo perruco sin avanzar.

En ocasiones, ocurre que se repiten las emociones (dado que yo dejo intervenir a todos los jugadores aunque no sea su turno) varias veces. En este caso, la premisa es que no pueden repetir los mismos ejemplos y deben buscar algo diferente que les produzca la misma emoción.

 

Por su sencillez, los niños y niñas se sienten seguros jugando. Como el desarrollo del juego coincide con el de “la oca” y es tan común en las casas, los niños suelen escoger El perruco en las primeras sesiones cuando aún no está el vínculo creado totalmente y no hay suficiente confianza como para no entender las reglas de un juego.

Pero como las reglas cambian, el juego consigue ser fácil, conocido e innovador.

 

Si os ha gustado, podéis encontrarlo en su propia web.

En la web encontraréis otro juego, la baraja de las emociones. Pero ese juego os lo cuento en otro post ;).