Pensamientos de una adolescente: Navidad

Vuelve a llegar esa época en la que la familia se reúne, se hacen regalos, engordamos a base de dulces, algunos viajan, otros salen de fiesta y seguimos engordando más porque hasta el seis de enero todo está permitido.


Personalmente la navidad me gusta bastante, pero hace que me replantee ciertas cosas que han convertido esos días de pasarlo bien en otra realidad que a veces no nos beneficia tanto.

Empezaré hablando de los regalos. Si algo caracteriza esta época, son los Reyes Magos, Papá Noël, regalos etc. Y eso está genial, sobre todo para los que no tenemos que regalar a nadie. Y digo “tenemos que”, porque en muchas ocasiones nos sentimos obligadas a comprar regalos porque es Navidad. Y la mayoría de veces regalamos sin pensar en qué le gustaría a la
otra persona o compramos por dar algo y quedar bien. Incluso hay personas (en mi caso la mayoría) que se limitan a darte el dinero y que tú hagas lo que quieras con él.

También pasa que una de las partes se gasta más dinero que la otra y cuando se ven los regalos es posible que alguno no se sienta cómodo. Por eso no me gusta la parte de tener que estar comprando para otros, la mayoría de veces por compromiso, solo porque es navidad. Pienso que si quieres hacer un detalle a alguien, puedes hacerlo cuando te apetezca o
cuando mejor te venga. Pero claro, ¿qué sentido tendría entonces la Navidad?


Desde mi punto de vista, esta época con el paso del tiempo se ha ido comercializando. A parte de los regalos que había hablado antes, en general los precios de las empresas suben, porque saben que al ser Navidad, la gente no mira eso. Solo buscan tener lo mejor para servir en las cenas, los mejores regalos, etc.

Lo peor de la Navidad sin duda, son los momentos en los que te acuerdas de las personas que quieres y ya no están a tu lado. Y para aquellos que no se pueden permitir unos días con mejor calidad o más felicidad porque no disponen de los recursos para ello.

 

Y justo por eso, deberíamos aprovechar estos días para reflexionar y valorar más lo que nos rodea el resto del año y no solo disfrutar de ello/s dos semanas porque es lo que dice la tradición.

BATALLAS CORRIENTES: PAULA Y JORDI EN NAVIDAD

Se acerca la Navidad y, con ella, la ilusión de mucha gente. Los pequeños con su ingenuidad, los mayores por ver contentos a los pequeños, familias que se reúnen, amigos que vuelven…

Ante un mes tan especial como éste, el blog tiene una entrevista igual de especial. Este mes os muestro la entrevista de Paula y Jordi. Dos hermanos de 7 y “casi” 6 años (ojo) respectivamente.

 

 

¿Con quién pasas los días de Nochebuena, Navidad, Nochevieja…?

Paula: Con mi familia. Con abuelos, con tíos, con primos, con papás, hermanos… A casa de la familia de mis padres viene Papá Nöel y a la de mi madre vienen los Reyes Magos.

Jordi: Con mis abuelos, con mis primos, con todos…

 

¿Qué comes en Navidad?

Paula: Roscón, bollitos de crema y polvorones.

Jordi: Eso lo preparan mis padres así que no lo sé.

 

¿Conoces algún villancico?

Paula: “Navidad, Navidad, dulce Navidad. La alegría en este día hay que celebrar ¡Ey!”

Jordi: El de Rodolfo el reno y el de “Navidad, Navidad, dulce Navidad. La alegría en este día hay que celebrar”.

 

¿Qué es lo que más te gusta de la Navidad?

Paula: Estar con mi familia porque me lo paso muy bien. Cenamos y comemos juntos. Lo especial es que la comida y la cena está más buena que todos los días.

Jordi: Lo que más me gusta son los regalos de Papá Nöel.

 

Si pudieras darle las gracias a los Reyes Magos por las cosas buenas que te han pasado desde la Navidad pasada o por los nuevos amigos que has hecho… ¿Por qué les darías las gracias?

Paula: Por traerme los regalos, por haber hecho tanto esfuerzo por ir a millones de casas a repartir regalos.

Jordi: Por ir por las casas repartiendo regalos.

 

Imagínate que te conviertes en uno de los tres Reyes Magos. ¿A quién le harías un regalo?

Paula: Sería Baltasar y le haría un regalo a cada uno de mi familia.

Jordi: Sería Gaspar y le haría un regalo a mi hermana, a mi madre, a mi padre, a ti, a Dani, a Quim, a mi tía, a mi tío… ¡A todos!

 

¿Qué le regalarías?

Paula: Regalaría amor. Dando abrazos, besos…

Jordi: A Paula le regalaría una Nancy, a mi madre un micrófono y a mi padre… ¡eso sí que me lo pienso!

 

Si pudieras pedir un deseo que durara hasta la Navidad del año que viene, ¿qué pedirías?

Paula: Ser feliz, no enfadarme, no ponerme triste, tener animales, compañía y que haya comida que me guste como los fideos y las albóndigas.

Jordi: Un coche teledirigido que sale en la tv que puede ir por la tierra, por las piedras, por el agua…