Reseña del mes: María, ¿qué color comes? (Noelia Caballero)

Este mes os traigo un libro que habla de algo que nos preocupa a todos. ¿Cuántas veces habéis hablado sobre lo que comen o no comen vuestros hijos/as? Que si hay peleas para que coma, que si tarda mucho en comer, que si no come a menos que tenga la televisión puesta… Y en cuanto a niños más mayores, ¿conocéis a alguno que coma con ansiedad? ¿Que solo coma pizza y macarrones? ¿Que se alimente a base de bollería industrial, chuches y patatas de bolsa?

Hoy os presento María, ¿Qué color comes?, una historia que pueden leer hasta los más peques ya que está en cartoné y los dibujos ocupan una gran parte del libro.

Es la hora de merendar y la madre de María le pone un gran plato de frutas de muchos colores. María, sorprendida, le pregunta: “¿por qué las frutas y verduras son de tantos colores?”. Y es así como empieza una historia en la que la escritora, en la voz de la madre de María, nos cuenta cómo nos puede ayudar cada alimento.

Las de color verde sirven para reparar todo lo que se estropea dentro del cuerpo y nos ayuda a mejorar cuando nos ponemos enfermos.

Las de color amarillo y naranja sirven para tener una piel sana y potenciar la vista.

Las de color blanco sirven para protegernos de nuestros “bichitos internos” y ayudan a nuestros huesos y articulaciones.

Las de color rojo sirven de ayuda a nuestro corazón y a nuestra sangre.

Y las de color morado nos permiten tener más memoria e influyen positivamente en nuestro aprendizaje.

 

Además, en el libro, María aprende qué tipos de frutas y verduras son de color verde, amarillo, naranja, blanco, rojo y morado. Una idea genial para aprender vocabulario sobre nutrición y sobre los colores.

 

Un libro lleno de colores y alimentos. ¡Es difícil leerlo sin que te entre hambre! ¿Os atrevéis?

Reseña del mes: Cuando las niñas vuelan alto (Raquel Díaz Reguera)

Tenía muchas ganas de reseñar este libro y qué mejor época que en el mes de marzo, el mes en el que las mujeres le recordamos al resto de sociedad que seguimos luchando por nuestros derechos.

Esta historia habla de tres niñas que representan a todas las niñas del planeta. Ellas son Adriana, Jimena y Martina.

Adriana es delgada y bajita. Quiere convertirse en la mejor piloto del mundo.

Jimena es muy callada y se lee todos los libros que encuentra. Quiere ser superescritora.

Martina es redondita como el punto de la i. Sueña con ser una gran violinista.

 

La persona encargada de que las niñas no pierdan la ilusión es el señor SIQUIERESPUEDES. Pero no todo es tan fácil. En esta historia no solo hay un personaje malvado. ¡Es una banda entera! La banda dirigida por NOLOCONSEGUIRÁS y sus secuaces SR.REFLEJOS, Señor-ITA, SRA.BELLEZAEXTERIOR y SR.DESIGUALDAD.

Esta banda tiene como misión principal que las niñas no cumplan sus sueños.

¿Y sabéis cómo lo consiguen? Metiendo piedras en sus zapatos, en sus bolsillos y en sus mochilas. De esta manera, con el peso de las piedras, consiguen que las niñas no puedan volar.

 

¿Qué podrán hacer Adriana, Jimena y Martina para conseguir deshacerse de esas piedras?

 

Aplicación en sesión

Este cuento se puede utilizar tanto a nivel individual como grupal, con chicos y con chicas. Con niños, adolescentes y adultos.

Con las chicas, podemos trabajar el autoconcepto y la autoestima así como los mensajes y las etiquetas que nos llegan desde el exterior. A veces, sin darnos cuenta, hacemos que esas etiquetas se conviertan en nosotras pero… ¿y si estamos a tiempo de redecidir si la queremos o no?

Con el sexo opuesto se pueden trabajar los prejuicios y la empatía. También podemos hacer un trabajo de etiquetas y de autoconcepto empezando desde una visión más alejada como son las mujeres y, poco a poco, cuando las defensas bajan, aproximarnos al autoconcepto de la propia persona con la que estamos trabajando.

 

Que las niñas vuelen alto no es solo cosa de mujeres. Todos elegimos si poner una piedra en el zapato o impulsarles para volar.

 

RESEÑA DEL MES: AHORA ME LLAMO LUISA

Luis y Martín son mejores amigos. Luis es un osito con pajarita. Es el fiel acompañante de Martín en todos sus juegos y aventuras. Hacen muchísimas cosas: Montan en bicicleta por el patio, plantas verduras en el jardín, comen sándwiches en la casa del árbol y meriendan en casa cuando llueve.

Un día de sol radiante, Martín busca a al osito Luis para salir a jugar al parque, pero, por desgracia, el pobre Luis estaba tan triste que no tenía ganas de jugar. El pobre Martín hacía todo lo posible para que Luis se pusiera contento, pero no servía nada.

Y es que a Luis le daba mucho miedo contarle lo que le ocurría. Temía que, si se lo decía, dejara de ser su amigo.

 

Pero lo más bonito, es la sencillez con la que Martín responde.

 

Este cuento es una historia sencilla de un tema que, los adultos, podemos llegar a hacer complejo. Este cuento habla de la transexualidad, pero también habla de la amistad, de la aceptación, de la validación emocional y de la empatía.

 

Aplicación en sesión

Este cuento, como todos, se puede utilizar como premio al final de una sesión, para evaluar la velocidad y exactitud lectora, la comprensión, etc.

Además, es un muy buen material para hablar de la singularidad de cada persona, de que todos somos diferentes independientemente de que la persona se sienta identificada con el personaje. Se pueden tratar las diferencias de otra índole como son la discapacidad física, Síndrome de Asperger, Dificultades de Aprendizaje… y cualquier otra etiqueta que haga que los niños se sientan diferentes al resto. De esta forma, se implicarán en la historia en tercera persona y, más tarde, se puede trabajar la idea de que todos y todas nos diferenciamos en muchas cosas.

Por último y de forma más previsible, se puede utilizar en cualquier caso de transexualidad. Tanto con la persona, como con los familiares y amigos.

RESEÑA DEL MES: ¿Quieres conocerme?

El cuento que os enseño hoy se titula ¿Quieres conocerme? Escrito por Carmina del Rio y editado por Salvatella.

El personaje principal es quien narra la historia en primera persona. Este cuento nos habla de un niño: sus gustos personales, su forma de actuar, sus puntos fuertes y las cosas en las que puede mejorar.

Quien nos habla, nos cuenta que siente las emociones de una forma muy intensa, tanto las emociones agradables como las desagradables.

También le cuestan las actividades de hacer deporte y tareas que, a simple vista, pueden parecer

fáciles como el fatigoso tema de cambiarse de ropa. ¡Nunca coinciden sus botones!

Se lía un poco a la hora de jugar con juegos reglados y a veces no entiende los dobles sentidos de algunas personas. ¿Será una broma? ¿Lo dirá en serio?

Pero el personaje de este cuento no necesita únicamente mejorar determinados aspectos. También se le da muy bien recordar información que le apasiona como la Geografía y las Naturales, así como el cálculo en Matemáticas. Se podría decir que es el mejor de la clase con los números. Le apasionan los dinosaurios y es un niño muy organizado. ¡Siempre cumple sus rutinas!

Si os soy sincera en su totalidad, he ocultado el subtítulo del cuento. El título completo es “¿Quieres conocerme? Síndrome de Asperger”. Si lo hubiera puesto desde el principio, un porcentaje de personas no habría leído el post. Otro, habría entrado pero quizá lo dejaba de leer por pensar que no conoce a nadie con Asperger ni sus peques tienen amigos diagnosticados. Pero, ¿por qué? Los cuentos generales y los específicos de algún tema son igual de válidos en la diversión de los niños y niñas y en su educación en valores. No es necesario tener un/a amiguito/o Asperger para poder empatizar, aprender y disfrutar de una buena lectura. Pero, si además se da esa situación, es un muy buen recurso para que se acerquen, se entiendan y se comuniquen.

Aplicación en sesión

Este cuento va dirigido a los niños y niñas sin Síndrome de Asperger que quieran entender más a los niños como el personaje de esta historia. Al final del cuento, el libro contiene una tabla en la que se dan pautas sobre cómo actuar en diversas situaciones para ayudar los niños de este colectivo. Qué hacer si está solo/a en el patio, si no entiende un juego, si se pierde en una conversación, si habla todo el rato de un mismo tema…

Aun así, a mí este cuento me encanta para acercarme más a los niños y niñas con Asperger, tanto si tienen diagnóstico como si no. Se puede jugar a ver los parecidos y diferencias con el personaje, qué cosas les ocurren igual que las que pasa en el cuento o situaciones parecidas… De esta forma, aprenden a saber cómo funcionan de forma introductoria, se ven reflejados, se identifican y entienden que hay más personas que se parecen a ellos/as.

Porque… ¿a quién no le gusta verse reflejado en el personaje de un cuento?