¿Reggaeton y trap para menores?

Seguro que os suenan nombres como Bad Bunny, Ozuna o Becky G. Seguro que durante este verano habéis bailado al son de “El anillo pa’ cuando” o “Sin pijama”. ¿Habéis visto bailar a algún menor estas canciones? ¿Las habéis puesto en el coche y las habéis cantado juntos?

No podemos evitar que los menores las escuchen, las canten y las bailen. Sobre todo, si a los adultos nos gustan esas canciones. Pero lo que sí podemos es alimentar su espíritu crítico desde bien pequeños. Porque todos hemos bailado canciones de temática puramente sexual y no hemos sido conscientes de ello pero… ¿qué ocurre cuando se llega a la preadolescencia? ¿Les pedimos raciocinio y que controlen sus hormonas pero luego dejamos que escuchen esta música sin ninguna valoración ética al respecto?

Antes de todo, quiero aclarar que no es la temática sexual la que considero inadecuada para los menores. De hecho, una escena sexual puede abrirnos una puerta para trabajar la educación sexual. El problema no es el sexo, sino el sexismo que emanan.

 

Con figuras masculinas como las de Bad Bunny o Maluma, podemos crear hombres que tomen como filosofía de vida discursos como estos:

“Dale ahí mami pa’ mí modelando
Muchos deseos pero soy yo quien mando “

(Ozuna – El anillo pa’ cuándo)

“Es una loca
Me manda vídeos al Snap mientras se toca “

“Yo sé que ese culo vale dinero
Pero pa’ mí yo lo quiero,
Es loca con la marihuana y codeína
Se pone bellaca y se me trepa encima”

(Duki, Cazzu, Bad Bunny: Loca)

“Si sigues en esta actitud voy a violarte, hey que comienzo contigo y te acuso de violar la ley así que no te pongas alzadita yo sé que a ti te gusta porque estás sudadita”

(Jiggy Drama – Contra la pared)

“Estoy enamorado de cuatro babys Siempre me dan lo que quiero, chingan cuando yo les digo ninguna me pone pero”

(MALUMA – 4 Babys)

 

En cuanto a las mujeres, si solo tienen como referencia musical a Jennifer López y Becky G cantando:

“Me tratas como una princesa y me das lo que pido
Tú tienes el bate y la fuerza que yo necesito “

(Jlo – El anillo pa’ cuándo)

“Mientras tanto hagamos video llamada
Me manda foto’, fotico’
Mostrando todo, todito“

(Becky G – Sin pijama)

Para Karol G os voy a dejar el vídeo que podéis escuchar. Con los primeros 47 segundos es más que suficiente para ver cómo la sexualidad vuelve a ser el monotema de la canción como intento de mostrar independencia.

 

¿Qué lección están aprendiendo? Las mujeres somos libres de hacer lo que queramos con nuestra vida y nuestro cuerpo, pero si todos los singles de este tipo están relacionados con nuestra parte física, los menores dotarán de vital importancia a esa parte olvidando aspectos tan importantes como la inteligencia, el esfuerzo, la empatía y la solidaridad.

Las mujeres podemos encontrar pareja (en el caso de que sea eso lo que queramos) por nuestro físico pero también por nuestros gustos e intereses. Por nuestra forma de ser y de pensar. Podemos ser libres sin ser cosificadas. Hay un punto medio que es el que podemos enseñar a los menores, tanto hombres como mujeres, a encontrar por ellos mismos opiniones con capacidad crítica.

 

Por otra parte, en España se están haciendo esfuerzos por transmitir mensajes feministas. Es el caso de:

 

“Cierra la puerta, ves la salida
Y aunque, la verdad, yo nunca te esperé
Yo ya he estado sola, y sola yo estoy bien
No necesito a nadie”

(Aitana – Teléfono)

“Yo sola con ella jugando
Que yo no te estoy provocando
Y tú te estás equivocando
Ya no soy tu nena, muchacho”

(Lola Índigo – Ya no quiero ná)

“Somos lo que hacemos pa’ cambiar lo que somos
No más sexismo, los unos con los otros
No somos sex symbols, aquí hay de todo
Seamos tan auténticos que no puedan con nosotros”

(Brisa Fenoi – Free)

“Hola, mira que bien me va sola
Nadie a mi me controla
Y aunque me lo pidas ya no te doy ni la hora”

(Ana Guerra y Juan Magán – Ni la hora)

“Pero si me toca, toca, tócame
Yo decido el cuándo, el dónde y con quién
Que voy a darme a mí de una y otra y otra vez
Lo que tanto me quité, que pa’ ti tan poco fue“

(Aitana y Ana Guerra – Lo malo)

 

“Que hay algo en mí que no van a quitarme
Soy mujer, no pertenezco a nadie”

(Miriam Rodríguez – Hay algo en mí)

 

Podemos divertirnos, podemos bailar sin pensar pero está en nuestras manos criticar de forma constructiva la información que nos viene impuesta antes de recibirla y aceptarla sin más. No importa la edad, no importa el lugar. Invitemos a pensar.

 

 

Pensamientos de una adolescente: Ocio y alcohol

Cuando un grupo de amigos decide quedar, ¿cuál es el plan que tienen? No me gusta generalizar pero todos sabemos que un viernes por la noche puedes encontrarte de fiesta tanto personas de treinta años como de quince. Y es que, la mayoría de los adolescentes solo piensan en salir con los amigos, beber, fiesta y beber más alcohol.

Parece que en esta generación la única forma de diversión es esta y cuando propones hacer un plan diferente, nadie lo acepta. En cuanto a esto, hace unos días fue mi fiesta de graduación y alquilamos un local en el que como era de esperar, solo habría música y alcohol. El caso es que cuando llegamos, todos empezaron a sacar ron, vodka (y digo estas bebidas porque no me sé más) y sus correspondientes refrescos. Y cuando yo saqué mi botella de Nestie y de Aquarius de naranja, pasó lo que suponía que iba a pasar. Todos me miraron con cara de haber visto un fantasma y a algunos/as les aparecía alguna que otra sonrisa que, a pesar de querer disimular, era evidente.

A lo largo de la noche y cuando ya habían bebido medio litro de no sé qué mezcla, empezaban a hablar raro, algunos/as no podían seguir bailando y otros lo daban todo en la pista (eso sí, con el vaso en la mano siempre). Y cuando empezamos a recoger, el 90% de los que estábamos, iban borrachos de los que no saben ni dónde están, había gente tirada por el suelo, otros fuera del local devolviendo lo que no les cabía en el estómago… y lo típico que puedes encontrarte cuando vas de fiesta.

Pero de esta experiencia, me quedo con algo que me llamó mucho la atención. Lo primero, es la sensación de pena por ver que las personas con las que he estado conviviendo durante algunos años y con las que he pasado buenos momentos, acaben de tal forma que ni yo los reconozca. Y la segunda, es que esos/as que siempre han puesto a algunas personas como ejemplo a seguir, que han sido los mejores en todo, los más buenos e inocentes… Esos, son los que peor terminaron esa noche. Con esto quiero decir a familiares y profesores, que por favor, no comparéis a la gente y no elevéis tanto a los que lo hacen “todo bien”.

En cuanto a profesores/as, me gustaría hacer una reflexión por todas esas horas de clase invertidas perdidas en charlas sobre drogas y alcohol, diciendo lo malas que son estas sustancias, la cantidad de enfermedades que pueden producir etc. Tal vez, esto funcionaría si la información que se transmite no fuera siempre la misma, diciendo NO BEBER. Eso es como si te dicen no toques tal cosa, está claro que te dan más ganas de hacerlo.

Para terminar el post, me gustaría animar a los adultos a educar a las nuevas generaciones explicando las consecuencias y a no seguir la moda, que en algunas ocasiones puede ser peligrosa, porque ser diferente no es malo.

 

*Colaboración de Cristina, adolescente con muchas cosas que decir.

MENORES Y JÓVENES CON PRINCIPIOS

¿Has escuchado alguna vez a alguien hablando de lo perdidos que están “los jóvenes de ahora” o desprecios sobre los adolescentes? Es común, desde hace mucho tiempo, desprestigiar a los menores o a los jóvnes de hoy en día con la justificación de que “antes todo era mejor”. Las series eran mejor, los dibujos eran más educativos, los juguetes eran de más calidad… No está mal tener capacidad crítica y hacer introspección sobre nuestro camino o sobre cómo la sociedad se dirige hacia determinados sitios. Pero, ¿qué puede ocurrir como consecuencia de esta crítica? Que solo veamos lo negativo de nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

Solo nos fijamos o solo hablamos del alumno que molesta en clase. Solo se comenta sobre “lo mal que educan algunos padres a sus hijos”. De que ya no hay valores ni educación. De lo egoístas y materialistas que parecen al preocuparse únicamente por el móvil y el whatsapp. Y es cierto, tenemos sobredosis de estos aspectos pero… ¿seguro que solo son así? ¿Que no hay ningún otro valor inculcado?

Hoy vengo decidida a romper una lanza a favor de los menores y de los jóvenes. A defender todo lo que veo en cada persona que viene a consulta ya tenga 6 o 7 años, sea adolescente o veinteañero.

Veo adolescentes que, a simple vista, tienen un comportamiento complicado pero que, por debajo de esa actitud, hay chicos que se preocupan por sus compañeros, por mejorar y por ser felices de una manera adaptativa. También hablo con adolescentes que, tras esa fachada de chicos difíciles, me hablan de por qué no quieren fumar ni beber alcohol y de las noticias que ocurren a nivel mundial y tanto le preocupan.

Veo niños que no quieren que sus padres se gasten más dinero en ellos y niños preocupados porque sus hermanos tienen un diagnóstico de Asperger. También veo menores de todas las edades que se frustran cuando no consiguen aprobar sus exámenes después de esforzarse o preocupados por no verse capaces de conseguirlo.

Hay jóvenes que estudian y trabajan, jóvenes que quieren cambiar las cosas y que tienen proyectos de futuro.

Yo los veo ¿Y vosotros? ¿Los véis?

Pensamientos de una adolescente: Adiós E.S.O, adiós amig@s, adiós etapa

Se acerca el final de curso y para mí, el final de la etapa de la ESO. Desde mi punto de vista, estos años han sido en los que he notado más cambio en las personas que me rodeaban y, puede que esto sea porque han dejado de verme como a una niña.
Además, me he dado cuenta de que en esta etapa es en la que las personas empiezan a coger el camino que quieren y por lo tanto, muchos amigos que tenía desde siempre, ahora siguen un rumbo diferente al cual yo no pertenezco. La parte buena es que muchos caminos se juntan y conoces a gente nueva que te aporta muchos momentos buenos y ayudan a que crezcas como persona.
A parte de cambios en las relaciones, en cuanto al rendimiento académico, ha sido increíble. Estos años de ESO han sido los que me han ayudado a decidir qué quiero estudiar, han resuelto todas esas preguntas que me causaban tanta curiosidad etc.
Pero todo no ha sido bueno. También he tenido mis momentos de nervios antes de un examen y siempre he tenido mucho estrés encima. Y ahora me doy cuenta de que siempre me he exigido mucho con las notas y que lo que realmente cuenta, es lo que empieza ahora. Pero no me arrepiento de haberlo hecho porque si puedo hacer algo bien, ¿por qué no iba a hacerlo? Y esto es lo que siempre respondo cuando a alguien se le ocurre preguntarme que por qué siempre quiero hacerlo todo bien, o que si lo hago mal, no pasa nada. Bueno, está claro que todo no se pude hacer bien, pero hay que intentarlo.
Después de la ESO, hay que elegir si quieres hacer un ciclo, dejar los estudios o como en mi caso, hacer bachillerato. En cuanto a mi elección, parece que la palabra bachillerato suena como algo con mucha importancia. Y si dices “bachillerato de ciencias”, parece que vas a ser ingeniera de la NASA. Y esto es más o menos lo que pasa con los profesores, cuando terminas cuarto para hacer bachillerato, empiezan a meter miedo a los alumnos sobre que esa etapa es diferente, más difícil.
Con las charlas “orientativas” que nos dan, hacen que alumnos que podrían estudiar carreras como farmacia, escojan el bachillerato de letras, que se supone que es “más fácil”. Pero esto es cuestión del nivel de influencia que dejas que tengan sobre ti.
Para terminar el post, me gustaría decir que el instituto, es esa etapa en la que las personas empiezan a ser como realmente son y durante estos años, las influencias que tengas pueden ser decisivas para el futuro. Por eso, creo que es importante que los familiares ayuden a la persona que está creciendo a fijarse metas y a enseñarle que tiene que tener su propia personalidad y que lo que hace la mayoría, no tiene por qué ser lo correcto.
 
*Colaboración de Cristina, adolescente con muchas cosas que decir.