Pensamientos de una adolescente: Consumismo en los jóvenes

Hace poco hice un trabajo de Filosofía en el que teníamos que exponer un problema de la sociedad actual. La verdad que me llevó bastantes días poder seleccionar un problema en concreto, cosa que ya de por sí me hizo reflexionar. Al final acabé hablando del consumismo y me pareció tan
interesante y complejo a la vez que hoy hablaré de esto por aquí (con una opinión más personal, claro).

El consumismo es un problema para la sociedad actual, pero no surge de forma espontánea. Creo que su origen empieza a partir de la publicidad, donde usan imágenes que muchas veces se caracterizan por no mostrar la realidad, pero con las que consiguen llamar la atención del público.

Por ejemplo, en los anuncios de moda siempre salen mujeres altas, delgadas, sin imperfecciones (que se puedan apreciar), súper felices mostrando lo bien que se sienten con sus prendas de ropa. Claro, luego vamos nosotras a la tienda a comprarnos esos maravillosos pantalones (por ejemplo) y cuando nos los probamos, sentimos que no están hechos para nosotras y que solo personas con determinadas características pueden lucirlos. Así que, también la publicidad influye en cómo nos vemos las mujeres, sobre todo.

También me hacen mucha gracia los anuncios de comida. En concreto me gustan los de hamburguesas de restaurantes de comida rápida. Te muestran una hamburguesa que dan ganas de comérsela a cualquier hora del día, que casi brilla de lo perfecta que es. Pero cuando vas a comprarla te encuentras con una que el tamaño, mínimo se ha reducido a la mitad y que la lechuga está más bien fuera que dentro de la propia hamburguesa. En definitiva, la publicidad es la principal fuente para llamar la atención a próximos clientes.


Y el problema no solo se basa en la publicidad engañosa. Vivimos en un mundo donde las presiones sociales son tan altas que somos capaces de lo que sea para ser aceptados/as. Digamos que son una especie de cadenas que tiene puestas la mayoría de la población cegada en el consumo masivo de
productos. Y además, con el desarrollo tecnológico que permite que se produzca el doble de artículos en la mitad de tiempo, hace que la cantidad de productos sea mayor que la que realmente necesita la población.

Sin embargo y por suerte, siguen habiendo personas con la capacidad de liberarse de estas cadenas de las presiones sociales y darse cuenta de cuáles son las verdaderas necesidades del ser humano.

Y aquí es donde empieza la lucha por conseguir las últimas novedades del mercado en el menor tiempo posible. Tanto es “en el menor tiempo posible” que existen las reservas antes de que el propio producto salga a la venta. Y la persona que no lo haya comprado será mirado en muchas ocasiones con superioridad por aquellos que “van a la moda”.

Por ejemplo, he visto como en un grupo de gente de mi instituto uno de ellos enseñaba que se había comprado el último iPhone y otro decía que él aún no se iba a cambiar de teléfono. La respuesta que recibió fue que ya se tenía que cambiar de móvil porque ese era una “piedra” seguido de unas risas que se notaba que al chico no le hacía gracia.

Después de hacer el trabajo que decía al principio y de algunas situaciones y personas que he conocido, llegué a la conclusión de que esta ansia por comprar y estrenar, que supone gastar dinero no estaba al alcance de todos por motivos de recursos económicos.

Por lo tanto, ¿podríamos estar hablando del consumismo como una nueva forma de jerarquizar a la sociedad?

*Colaboración de Cristina, adolescente con muchas cosas que decir.

Pensamientos de una adolescente: Mucho postureo y poco para presumir

Hoy en día estamos rodeados de tecnología y tenemos a nuestro alcance redes sociales, dispositivos móviles para todas las edades… y con esto se ha fomentado el tener que presumir y tener la necesidad de mostrar a los demás nuestra vida.

Posiblemente, si haces una encuesta de 100 personas, 95 tienen más de una red social, y de estas noventa y cinco personas, setenta se dedican a publicar cada experiencia y cada momento del día. Pero, lo que creo que está cambiando, es que ahora vivimos pegados a una pantalla y esperando noticias del resto de personas para ver qué están haciendo, dónde están, con quién… Lo que viene siendo de toda la vida, cotillear, y a lo que se le llama ahora, el mal uso de las redes sociales.

El título de este post se debe a que cada vez veo a más gente publicando ‘’fotos postureo’’ que es el término con el que yo defino a las fotos y personas que quieren aparentar la perfección o que solo quieren mostrar su lado más cool. Me parece bien que las personas quieran ocultar sus problemas o simplemente quieran que solo les vean por su lado bueno, pero esto está bien hasta el punto en el que las personas se llegan a creer que son perfectas y que no hay nadie mejores que ellos, y esta es la parte oscura del perfecto postureo.

Otro tipo de postureo es el consumismo, es decir, antes comprábamos móviles, ropa, coches… cuándo lo que teníamos estaba estropeado o ya no servía, pero ahora es todo lo contrario. ‘’¿Cuántas veces cambias al año tu móvil?’’ Esta es la pregunta que he estado realizando las últimas semanas. Puedo asegurar que más del 65% me han dicho que cambian el móvil cuando Apple saca a la venta un nuevo modelo de teléfono. Puede que esto resulte surrealista, pero es la verdad. Y no solo con la tecnología, ¿cuántas personas llevan las mismas zapatillas ‘Adidas’ por km2? Por lo menos en mi instituto, de 600 personas que somos unas 250-300 llevan estas zapatillas. Mi gran pregunta para todo es ¿por qué? y, en este caso sería porque es la moda pero, si analizamos palabra por palabra lo que acabas de leer podrías llegar a la pregunta de: ¿Qué es la moda y quién la pone?

Mientras os planteáis la pregunta anterior os voy a seguir contando mi experiencia y compartiendo mis pensamientos sobre el afán de protagonismo que tiene la gente.

Posiblemente, estaréis leyendo este post y la imagen que os viene a la cabeza es de adolescentes, pero afortunada o desgraciadamente no es así. Está claro que los adolescentes son la clara imagen de personas enganchadas al móvil, utilizando las redes sociales y publicando a diario cosas. Pero de estas tres cosas, los adolescentes hacen dos y los adultos tres.

A nosotros nos gusta saber qué hacen los demás y no que los demás sepan qué hacemos nosotros (a no ser que sea una ocasión especial y queramos presumir de ello), pero por lo general,  los adultos todos los días publican algo nuevo; ya sean noticias, fotos propias, imágenes de frases para reflexionar o hacer reír… Pero al fin y al cabo, todo es lo mismo, porque solo mostramos la parte más ‘’Mr. Wonderful’’

Con todo esto, lo que pretendo es romper el estereotipo de que los adolescentes son los adictos a la tecnología y de que la vida de las personas no siempre es tan perfecta como aparentan.

 

 

*Colaboración de Cristina, adolescente con muchas cosas que decir.