Primera y única oportunidad


La colaboración de esta semana de nuestra psicóloga especialista en recursos humanos, Maite Gómez,  nos interesa a todos y a todas. ¿Sabéis qué es aconsejabe decir y qué no decir en una entrevista de trabajo? Podéis averiguarlo leyendo este post o viendo el video que se encuentra más abajo, donde Maite Gómez nos lo explica cara a cara.
“Si es importante saber cómo ir vestido a una entrevista de trabajo, es más importante todavía saber los errores comunes que cometemos. ¡Atentos!
Como ya comenté, desde el momento que recibes la llamada para citarte a una entrevista estás en el proceso de selección; es decir, desde ese primer contacto hasta el día de la cita debes hacer los “deberes” si quieres realmente optar al puesto. Pero no siempre es sencillo.
Lo más común cuando buscamos empleo es que nos inscribamos en varias ofertas de trabajo, y en el momento de esa primera llamada no sepamos de dónde se están interesando por nosotros. Es lo normal y ellos saben que estás en más procesos, no pasa nada si les pides que te den algo más de información para recordarla, pero intenta no decir abiertamente que no sabes de dónde te llaman.
¡Empieza la investigación y entrenamiento! 
¡RECUERDA NO LLEGAR TARDE! Si estás en un atasco o por cualquier motivo vas a llegar tarde o finalmente no vas a acudir a la entrevista, ponte en contacto con la persona que con la que habías quedado para comentarlo.
“¿Qué conoces de nosotros?” Es una de las preguntas con las que se suelen iniciar las entrevistas, por ello ¡debemos estar preparados! Bastará con dedicarle un tiempo a buscar información sobre la empresa y la persona con la que será la entrevista. Sobre todo céntrate en esa información reciente: logros, premios, incorporaciones importantes, nuevos mercados… De este modo demostrarás interés por la empresa, y por tanto por el puesto.
Una vez comenzada la entrevista te preguntarán sobre tu formación y tu trayectoria laboral. En cuanto a la primera, si te preguntan por qué decidiste realizar esos estudios, JAMÁS argumentes que “tus padres te lo dijeron” o que “no te daba la nota”. Has de ser sincero en las entrevistas, pero en este caso cambia el mensaje y da una respuesta como “no lo tenía muy claro al principio pero la verdad es que me ha parecido increíble”.
En cuanto a la trayectoria laboral, por muy desastroso que haya sido algún puesto, jefe o compañeros, BAJO NINGÚN CONCEPTO LOS CRITÍQUES. Antes de ir a la entrevista averigua qué has aprendido con esa experiencia y básate en eso. Si lo que ocurre es que te han despedido, explica tu punto de vista, no serás ni la primera ni la única persona que ha tenido una mala experiencia laboral.
¡Pregunta estrella! FORTALEZAS Y DEBILIDADES, destaca tus fortalezas poniendo ejemplos de tus anteriores experiencias; y en cuanto a tus debilidades, proponlas como áreas de mejora e indica que estás trabajando en ello. Si por ejemplo tienes un nivel bajo de inglés puedes argumentar que si volvieses atrás irías de Erasmus o comenzarías con clases antes, pero como no puedes retroceder estás apuntado en una academia para avanzar (lo ideal es que sea lo cierto).
Quizá tenemos espacios en blanco en el CV por algún motivo, cuando esto ocurra debes aprovechar para demostrar que eres una persona que se preocupa por mejorar. Indica que has aprovechado ese parón para mejorar en algún área o para reconducir tu carrera profesional. ¡Deja claro que has sabido aprovechar el momento!
Y lo más importante de todo, sé sincero y humilde. Quizá, uno de los errores más comunes es preparar tanto la entrevista que nos creemos que sabemos todo y damos una imagen de arrogancia que quizá no se corresponda con nuestra actitud.
Y sólo queda un factor, que aunque muchos lo consideren el más importante, no deja de ser un elemento más que depende de ti:
¡¡SUERTE!!”
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Mamá, papá ¿Existen Papá Nöel y los Reyes Magos?

Llega un día en el que los peques de la casa empiezan a dudar de esa magia tan intensa como es la existencia de Papá Nöel o los Reyes Magos. Estas dudas suelen ir desencadenadas por el carácter investigador de cada niño y porque un compañero o compañera de clase le ha dicho que no existen. La franja de edad depende de la evolución de cada niño. Pueden surgir preguntas de los 4 a los 6 años pero no es hasta los 6 a los 8 años cuando empiezan a estar preparados para entender que los Reyes Magos no son reales. Aun así, es normal que no lancen dudas hasta que son más mayores (entre 8 y 11 años). Una de las posibles causas es el miedo a que si descubren que no existen los Reyes Magos, se quedan sin regalos en Navidad. Es por esto, por lo que hay que tener mucho tacto a la hora de darles la noticia.
 
¿Qué pasa si nuestro/a hijo/a se hace mayor y sigue creyendo realmente en los Reyes Magos? ¿Se lo decimos? ¿No se lo decimos? Hay personas que opinan que a partir de los 11 años es aconsejable decírselo a pesar de que no presenten dudas. Por mi parte, soy de la opinión de que es positivo mantener la ilusión mientras sea posible. Ilusionarles no es mentirles. Y, en el caso de que alguien piense certeramente que se les está mintiendo, ¿por qué es diferente “mentirle” a los 2 años y a los 8? Como ya he dicho anteriormente, nuestros hijos se enterarán por muchas razones: compañeros de clase, uso del razonamiento aunque sea inmaduro, búsqueda de pistas… Por eso, debemos esperar a que nos lancen la fatídica pregunta, eso será síntoma de que están preparados para saberlo.
 
Y como los niños son impredecibles, nos pueden preguntar por la existencia de estos cuatro personajes en cualquier momento. ¿Hay alguna fecha especial para decírselo?No, pero hay una fecha que es la menos indiciada para explicarlo: La Navidad. Es una época en la que el niño o la niña todavía tienen la ilusión y son fechas muy cercanas para poder aceptar que no es lo que pensaba. Necesita un tiempo para poder macerar esa idea en la cabeza, darle forma e ir integrándola en su vida.
 
¿Y qué pasa si me lo pregunta justo en Navidad o un poquito antes?¿Le miento? Lo ideal es responder a su pregunta con otras preguntas que fomenten su razonamiento propio. Por qué dices eso, tú qué crees… Y si, si nos pone ante las cuerdas y en estas fechas tan señaladas, le mentiría. Esta decisión es muy personal, cada uno debe hacer lo que crea correcto y considere mejor para su hijo/a. Pero esa contestación puede estar justificada con la siguiente carta que cuento a continuación.
 
Una vez ha pasado la Navidad, creemos que ya están preparados para saberlo, etc. podemos enviarles una carta por correo postal a nuestro/a hijo/a donde se explica de una manera muy bonita la verdad sobre los Reyes Magos. Puede personalizarse a la situación de cada uno. Es muy importante que los niños entiendan que se les mantuvo la ilusión porque se les quiere mucho y que ahora son lo suficientemente mayores y valientes para saber la verdad. Así, la tristeza de descubrir la verdad se calmará con la idea de sentirse mayor y merecedor de guardar un secreto muy importante, exclusivo de las personas mayores. La carta dice así:

 

Hola XXX:


Somos los Reyes Magos.

 

En realidad, lo importante no es que seamos Reyes ni Magos. Lo importante es que somos unas personas que te quieren, que saben cómo te sientes y cómo es tu corazón.

 

Sabemos tantas cosas de ti como tus padres: que te encanta el fútbol, que vas a Kárate, que tu profesor se llama Víctor y hasta sabemos que tienes una peca preciosa en el dedo gordo de tu mano derecha. Sabemos que te esfuerzas en hacer bien las cosas, que intentas no pelearte con tus hermanos (aunque a veces no lo consigas) y que muchas veces ayudas a papá y mamá. Y sabemos que tienes 7 años y medio… casi 8.

 

Ha llegado el momento de compartir contigo nuestro SECRETO. Cuando un niño deja de ser niño y se convierte en un HOMBRECITO, está preparado para guardar un secreto sin decírselo a sus hermanos menores o  a otros niños que no lo saben.

 

Pocos saben la GRAN VERDAD y los que son capaces de conocer el MISTERIO DE LOS REYES MAGOS sin decírselo a los demás. Es el momento de que lo sepas tú.

 

Nuestro gran secreto es que nosotros existimos únicamente en el corazón, en el corazón de todos los papás y mamás del mundo.

La verdad es que no existen los Reyes Magos como personas ya que no podrían vivir eternamente. Los que ponen tus juguetes por la noche mientras tú duermes son ¡tus papás! Sí, son tus padres.

 

Y mantienen toda esta ilusión de la tradición porque creen que eres un niño que se merece que sus papás le demuestren lo orgullosos que están de él.

 

Querido Alex. Tu padre y tu madre son felices porque tú existes, porque tú eres su querido hijo y no otro niño. Tus padres son felices porque disfrutan de ti, de tu manera de ser. Tienes la virtud de hacer felices a todas las personas que te quieren y eso se merece una sorpresa tan grande como la de creer en los Reyes Magos.

 

Tu hermano Enrique sabe nuestro secreto desde hace muchos años y no lo ha dicho a nadie. De él también estamos muy orgullosos, aunque a veces nos enfademos un poquito. Contamos contigo para que tú tampoco se lo cuentes a tu hermano Ignasi. Le dejaremos que crea en los Reyes Magos unos años más.

Un besito muy fuerte de parte de Papá y Mamá.


¿Supondrá esto un trauma en sus vidas? Hemos de pensar que los niños tienen una cantidad de personajes ficticios en la cabeza, los cuales a lo largo de los años, van desapareciendo por cuenta propia. Darles la información de que Papá Nöel o los Reyes Magos no existen, supondrá un cambio y quizá algo de melancolía al enterarse, pero nada más allá de lo que puedan tolerar. Recordad que, en la mayoría de los casos, son ellos los que preguntan si existen o no. En cierta parte, quieren saberlo a pesar de las consecuencias.