Cuentos y libros que enamoran y enseñan

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Hoy os quiero hablar de cinco cuentos y libros que forman parte de mi librería y que me enamoran tanto por su diseño como por su contenido y todas las reflexiones que conllevan.

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1.Mi última adquisición ha sido el cuento de Anna Llenas titulado “Vacío”.

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El cuento habla de una niña que es muy feliz hasta que pierde algo muy importante para ella y se le hace un vacío en el estómago. Se siente muy triste, por lo que empieza a llenarlo con cosas y personas que no siempre son las adecuadas. Cuando ve que intenta llenar su vacío y no lo consigue, empieza a sentir ansiedad hasta llegar a sumirse en un estado depresivo. En ese estado de apatía y desgana, una voz le indica que deje de buscar fuera y que mire en su interior. A partir de entonces, la protagonista empieza a llenar ese vacío que tanto le molestaba.

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Aunque actualmente los cuentos ilustrados están muy enfocados a los niños pequeños, a mí me gusta, especialmente, para trabajar a partir de la preadolescencia. Me parece un recurso genial para trabajar con adultos en terapia, para que contacten con su niño interior y entiendan lo que les pasa. Para la adolescencia también me parece una buena opción, aunque es posible que rechacen el formato del cuento por su apariencia infantil.

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2.La Pelusa Chusa, mi cuento ilustrado por excelencia.

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Este cuento provoca un enamoramiento al instante tanto por su formato, sus ilustraciones y por la redacción de la historia. Ese enamoramiento aumentó, en mi caso, cuando descubrí que la sobrina de cinco años del autor había colaborado en la historia.

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Este cuento narra una historia de valentía. La Pelusa Chusa sale de su habitación (zona de confort) para vivir aventuras (nuevas experiencias). Durante su viaje, conoce a muchas personas pero, cuando quiere volver a casa (dificultades ante las nuevas experiencias), no sabe cómo hacerlo y se pone a llorar. Lo que no sabía la Pelusa Chusa es que de vivir tantas experiencias nuevas, se había hecho una pelusa cada vez más grande (había aprendido y madurado).

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Considero que esta historia se puede trabajar con niños más pequeños que el anterior. Se pueden sacar algunas conclusiones desde la etapa de educación infantil pero creo que es muy valioso para cualquier cambio difícil o ante cualquier resistencia del niño a una nueva experiencia. Cuando se le cambia de colegio, cuando se le quiere apuntar a una extraescolar pero luego le da miedo conocer gente nueva, cuando el profesor o la profesora cambian con el ciclo de E.Primaria, etc.

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3.El búho que quería ser gallo.

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Este cuento no lo conocía. Lo compré en un rastro benéfico para el apoyo de animales así que no tenía ninguna expectativa cuando lo cogí entre mis manos. Al ojearlo no pude evitar comprarlo. El cuento narra la historia de un búho que, en una noche lluviosa y de mucho frío, se mete en un gallinero a dormir sin saber que estaba lleno de gallinas. Al día siguiente, las gallinas le obligan a comportarse como ellas si quiere seguir viviendo allí.

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Este cuento me parece una gran idea para trabajar las diferencias entre las personas, la inclusión y prevenir el acoso escolar. Es un libro fácil de leer, por lo que se puede trabajar desde infantil. Aun así, me parece que la edad ideal para sacar el máximo partido posible a la moraleja de la historia, es la E.Primaria. La época en la que se forman los roles en el grupo y algunos chicos y chicas empiezan a diferenciarse en los juegos estereotípicamente.

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4.El gran vacío de Alfonso Taburete.

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Este libro desprende una ternura en su redacción y sus imágenes que pocos libros han conseguido traspasarme. Alfonso Taburete se despierta sin saber quién es ni dónde está, tal y como nos podemos encontrar las personas en momentos críticos. Para conocerse, comienza a caminar, a descubrir el mundo y diferentes personajes. Algunos le ayudarán y otros le entorpecerán. En este caso, el personaje que entorpece su camino es quien se hace su pareja, algo que puede ser representativo a partir de la adolescencia.

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Este libro me parece totalmente increíble para los adultos pero también me parece un buen recurso para trabajarlo desde E.Secundaria por su fácil redacción y por sus ilustraciones. Se puede aplicar al ámbito emocional, de autoconcepto, fisolosófico, etc.

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5. Brújulas que buscan sonrisas perdidas.

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Me declaro fan de Albert Espinosa y, como tal, no podía permitirme no incluirlo en esta lista. En este libro encontramos frases como: “decidí salir del mundo… Y si sales del mundo, puede que no vuelvas a entrar…”, “creo que deberían existir abogados que te pudieran ayudar a desligarte de las promesas de adolescencia alegando incapacidad emocional”, “Yo te propongo que me permitas cambiar mis resortes a tu lado. No los juzgues y no los pongas en cuestión. Y yo haré lo mismo por ti… Te permitiré cambiar, que hurgues en tu interior, que me ofrezcas otra visión de ti mismo y no te juzgaré…”.

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Es un libro que enamora y araña. No tengo más que añadir.

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Lectura y educación emocional para niños mayores


El mes pasado empecé un nuevo tipo de post en el que os recomendaba varios libros sobre educación emocional. Este mes me complace contaros que he escrito un libro titulado “La pequeña gran Lucía”.

“La pequeña gran Lucía” es un libro recomendado para niños a partir de 9 años en el que se habla de emociones, autoconcepto, autoestima, empatía, acoso entre iguales y superación. En la historia, Lucía y Aletas vivirán aventuras en las que harán nuevos amigos como la mariposa Colorina y se encontrarán con personas no tan amigables como el malvado Furious.

El libro consta de 7 capítulos con diferentes preguntas referidas a cada capítulo para lograr una mayor profundización en cada aspecto que trata la historia.  Algunas de las preguntas que podéis encontrar son:
-¿Alguna vez te has enfadado con tus hermanos, primos o amigos? ¿Por qué?

-¿Por qué crees que los demás pingüinos no ayudaban a Aletas y permitían que se rieran de él?

-¿Conoces a alguien que se sienta menos inteligente, cariñoso, simpático, noble, etc. de lo que realmente es? ¿A quién?

– Ping se dio cuenta de que tenía miedo de algo que no era real, no era un monstruo. ¿Alguna vez has comprobado que tenías miedo de algo que no existía? Pon ejemplos.

– Aletas decía cosas malas de sí mismo (enano, rechoncho, inútil…). ¿Conoces a alguien que diga cosas así? ¿Lo has hecho tú alguna vez?

-¿Por qué crees que Furious hacía daño a los demás?
Estas preguntas hacen que el libro, además de leer de forma individual por mero entretenimiento, se pueda utilizar en clase, en dinámicas de grupo y en familia.

Con este libro, no solo pretendo fomentar la lectura en los niños más mayores, sino que mi intención va más allá, haciendo hincapié en la necesidad de trabajar la educación emocional avanzados los primeros cursos de Educación Primaria.

Hoy en día la sociedad se ha concienciado de la importancia de regular las emociones y de su influencia en el día a día, pero es cierto que este auge se ve reflejado, en mayor medida, en los cursos de E.Infantil o hasta los 6-7 años. Pero, ¿qué ocurre pasados los 8 años? ¿Qué pasa cuando los niños llegan a los últimos cursos de E.Primaria y durante su transición a Secundaria? Durante su crecimiento, los niños experimentan diferentes vivencias y maduran con sus propias herramientas, muchas de las cuales quedan obsoletas ante problemas totalmente nuevos que acompañan a cada etapa evolutiva. Es por esto, por lo que creo totalmente necesario hacer énfasis en una educación emocional continuada en el tiempo y adecuada a cada edad. Este fue uno de los grandes motivos por los que escribí “La pequeña gran Lucía”.
Si queréisleer los dos primeros capítulos del libro, podéis hacerlo haciendo click en el siguiente enlace: http://publicatulibro.ojosverdesediciones.com/index.php/proyectos/8-libros/4-la-pequena-gran-lucia o haciendo click AQUÍ.
Espero que os guste la historia y el motivo. Espero también que pronto volvamos a saber de él ;).

Los deberes en verano

¿Debe mi hijo hacer deberes durante el verano? ¿Debe aprovechar las vacaciones para disfrutar todo lo que no ha podido durante el curso? ¿Debe quedarse en casa trabajando en todo lo que va más flojo para adecuarse al ritmo de la clase?
Al final de curso, los niños reciben las tareas que deben llevar completas en septiembre. En algunos casos, son unas cuantas fichas para todo el verano. En otros, un librito de vacaciones de cualquier marca y, en otros, un sin fin de ejercicios y varios libros.
Ante todo, yo soy partidaria de que los niños disfruten y aprendan, por lo que un equilibrio entre trabajo y ocio lo considero la mejor opción. ¿Utopía? No, es totalmente posible.  
Realizar diversos ejercicios diarios permite que los niños vayan repasando y fortaleciendo los contenidos que han dado durante el curso a la vez que la rutina les permite crear un hábito de estudio que deberán mantener cuando empiece el siguiente curso (por lo general, algo más intenso que el anterior). ¿Significa esto que deben pasar en su escritorio 3 o 4 horas diarias para no “hacer el vago” durante el verano? Decididamente no.  
Los niños necesitan descansar, divertirse, jugar, aprender de sus experiencias para motivarse y conseguir que eso que han aprendido durante el verano se les quede en la memoria a largo plazo. No todo en la vida es memorizar contenidos. El aprendizaje es saber estar en grupo y no ceder a las presiones que pueden hacernos sentir mal, el aprendizaje es hacer la compra y saber cuántos productos puedo comprar con un determinado dinero, el aprendizaje es conocer nuestras emociones y saber expresarlas así como entender las emociones ajenas, el aprendizaje es saber resolver diferentes problemas que no siempre consisten en saber cuántas manzanas le quedan a Juan si se ha comido 2 y tenía 5.
Entonces ¿Qué hacemos? Cuando trabajo en consulta aspectos psicopedagógicos, elaboro un calendario mensual de julio y otro de agosto donde equilibro las tareas que pide el colegio con los procesos que yo trabajo. Si nos organizamos nada más terminar el curso, con una hora diaria es suficiente para cumplir los objetivos (si hablamos de Primaria) y estamos enseñando al niño o la niña a familiarizarse con la organización y la planificación. Puesto que el trabajo solo ocupa una hora diaria, nunca impongo a qué hora deben empezar. Ellos deben elegir cuál es la hora en la que rinden más y, cuando la descubran, intentar hacerlo siempre a una hora similar para generar habituación. ¿Que un día no se puede? No pasa nada. Pero con esta metodología, los niños sabrán cuándo tardan menos en hacer las tareas adecuadamente y les resultará menos costoso

Otra cosa que me parece de real importancia es la lectura de libros narrativos. La lectura de un libro no se puede vender como una obligación con frases como “tienes que leer para aprender vocabulario”, “tienes que leer porque cuando llegue el curso que viene ya verás”, etc. Los libros son cuentos escritos y a todos los niños le gustan los cuentos. Se le puede decir al niño de ir a la biblioteca o a una tienda a que elija el libro que más le guste. Se puede aprovechar para hacer una compra conjunta y así, tanto papá o mamá como su niño/a, elegirán sus libros favoritos y cada uno se llevará el suyo a casa. Recordad que los adultos somos el ejemplo que siguen los niños y recordad también que nosotros fuimos pequeños. Si juntamos nuestro conocimiento de adulto y a la vez empatizamos con ellos, encontraremos ese sentido común que nos dice qué debemos hacer para un crecimiento positivo.