A preguntas irrelevantes, respuestas vacías

¿Sois de los que preguntáis las características del puesto de trabajo en una entrevista? ¿Decís que sí a todo sin haceros una idea del puesto a desempeñar? El post de este mes, de la colaboradora Maite Gómez especialista en Recursos Humanos, puede resultarnos muy útil para estas situaciones.


Para todos los que estáis buscando empleo y habéis asistido a alguna, o varias, entrevistas de trabajo estaréis cansados de leer qué preguntas que debería hacer el entrevistado al entrevistador.

Como en todo, cada uno tiene su opinión o sus consejos y es justo lo que pretendo, daros mi punto de vista.

Lo primero que tienes que pensar  es si realmente esa pregunta te va a dar información relevante o información que no tienes; y en relación a esto va el primer consejo: dejad hablar y escuchad. Seguramente la persona que tienes enfrente se haya preparado la entrevista y tenga un momento para cada una de tus preguntas, además, por norma general tendrás tu tiempo al final para poder  aclarar tus dudas.

¿Si pregunto por el desarrollo profesional o por el salario quedaré mal? Pues esto es como todo, habrá tantas opiniones como entrevistadores; y como no sabemos quién es o qué piensa sobre el tema, lo más importante en este caso es saber cómo formular la pregunta. Deja claro tu implicación con la empresa el proyecto y entonces interésate en cómo puedes progresar con la organización, de esta forma dejas entender que quieres progresar con ella.

¡Ojo con los tipos de contratos o empleos! No todas las preguntas o respuestas valen para todos los puestos que se ofertan, por ejemplo, si es un trabajo temporal ya pactado, por un pico de trabajo, no tiene ningún sentido que le preguntes por tu desarrollo profesional.

Y el consejo más importante que puedo darte es que te asegures de que cuando salgas de la entrevista eres capaz de explicar a cualquiera en qué consistirá el puesto. ¿Por qué? Muy sencillo, normalmente nos hacemos una idea sobre en qué va a consistir el trabajo y lo único que hacemos en esa primera toma de contacto es completar y adornar esa imagen que hemos creado. ¿Qué ocurre cuando nos cogen y comenzamos a trabajar? Lo más fácil es pensar que nos han mentido o no nos han contado toda la verdad y la realidad es que no hemos sabido escuchar o preguntar. Asegúrate de qué vas a tener que hacer en tu día a día, te dirán o leerás muchas tareas o funciones pero algunas serán las diarias y otras las esporádicas, ten claro esto para no llevarte desilusiones.

Importante que no sea una pregunta-respuesta, trata de hilar la conversación con información que ya tienes y las que quieres aclarar, de esta forma le hacer ver al entrevistador que has estado escuchando.

¡Y sobre todo, deja que fluya!

Primera y única oportunidad


La colaboración de esta semana de nuestra psicóloga especialista en recursos humanos, Maite Gómez,  nos interesa a todos y a todas. ¿Sabéis qué es aconsejabe decir y qué no decir en una entrevista de trabajo? Podéis averiguarlo leyendo este post o viendo el video que se encuentra más abajo, donde Maite Gómez nos lo explica cara a cara.
“Si es importante saber cómo ir vestido a una entrevista de trabajo, es más importante todavía saber los errores comunes que cometemos. ¡Atentos!
Como ya comenté, desde el momento que recibes la llamada para citarte a una entrevista estás en el proceso de selección; es decir, desde ese primer contacto hasta el día de la cita debes hacer los “deberes” si quieres realmente optar al puesto. Pero no siempre es sencillo.
Lo más común cuando buscamos empleo es que nos inscribamos en varias ofertas de trabajo, y en el momento de esa primera llamada no sepamos de dónde se están interesando por nosotros. Es lo normal y ellos saben que estás en más procesos, no pasa nada si les pides que te den algo más de información para recordarla, pero intenta no decir abiertamente que no sabes de dónde te llaman.
¡Empieza la investigación y entrenamiento! 
¡RECUERDA NO LLEGAR TARDE! Si estás en un atasco o por cualquier motivo vas a llegar tarde o finalmente no vas a acudir a la entrevista, ponte en contacto con la persona que con la que habías quedado para comentarlo.
“¿Qué conoces de nosotros?” Es una de las preguntas con las que se suelen iniciar las entrevistas, por ello ¡debemos estar preparados! Bastará con dedicarle un tiempo a buscar información sobre la empresa y la persona con la que será la entrevista. Sobre todo céntrate en esa información reciente: logros, premios, incorporaciones importantes, nuevos mercados… De este modo demostrarás interés por la empresa, y por tanto por el puesto.
Una vez comenzada la entrevista te preguntarán sobre tu formación y tu trayectoria laboral. En cuanto a la primera, si te preguntan por qué decidiste realizar esos estudios, JAMÁS argumentes que “tus padres te lo dijeron” o que “no te daba la nota”. Has de ser sincero en las entrevistas, pero en este caso cambia el mensaje y da una respuesta como “no lo tenía muy claro al principio pero la verdad es que me ha parecido increíble”.
En cuanto a la trayectoria laboral, por muy desastroso que haya sido algún puesto, jefe o compañeros, BAJO NINGÚN CONCEPTO LOS CRITÍQUES. Antes de ir a la entrevista averigua qué has aprendido con esa experiencia y básate en eso. Si lo que ocurre es que te han despedido, explica tu punto de vista, no serás ni la primera ni la única persona que ha tenido una mala experiencia laboral.
¡Pregunta estrella! FORTALEZAS Y DEBILIDADES, destaca tus fortalezas poniendo ejemplos de tus anteriores experiencias; y en cuanto a tus debilidades, proponlas como áreas de mejora e indica que estás trabajando en ello. Si por ejemplo tienes un nivel bajo de inglés puedes argumentar que si volvieses atrás irías de Erasmus o comenzarías con clases antes, pero como no puedes retroceder estás apuntado en una academia para avanzar (lo ideal es que sea lo cierto).
Quizá tenemos espacios en blanco en el CV por algún motivo, cuando esto ocurra debes aprovechar para demostrar que eres una persona que se preocupa por mejorar. Indica que has aprovechado ese parón para mejorar en algún área o para reconducir tu carrera profesional. ¡Deja claro que has sabido aprovechar el momento!
Y lo más importante de todo, sé sincero y humilde. Quizá, uno de los errores más comunes es preparar tanto la entrevista que nos creemos que sabemos todo y damos una imagen de arrogancia que quizá no se corresponda con nuestra actitud.
Y sólo queda un factor, que aunque muchos lo consideren el más importante, no deja de ser un elemento más que depende de ti:
¡¡SUERTE!!”
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Una imagen vale más que mil palabras

Esta semana Maite Gómez, psicóloga especialista en recursos humanos, comienza a colaborar en el blog mensualmente. Anteriormente, Maite colaboró con el post ¿Contrato basura u oportunidad?. Hoy nos habla de la imagen real que se espera en una entrevista de trabajo más allá de los mitos extremos que podemos leer y escuchar.

“¿Quién no ha saltado de alegría después de una llamada citándote a una entrevista de trabajo? Después de esa alegría y euforia también llegan los nervios y preocupaciones: ¿Qué preguntas me harán? ¿Cuáles son mis virtudes y  mis debilidades? ¿Qué me pongo?… NO quiero ir demasiado informal pero tampoco desaliñado
Nos guste o no, estemos de acuerdo o no, cuando vamos a una entrevista de trabajo lo primero que un entrevistador tiene para evaluar al candidato es la imagen y su actitud. 
¿Qué quiero decir con esto? ¿Tengo que vestirme de traje o falda de tubo por debajo de las rodillas? ¡Por supuesto que no!Veamos cuáles son las cosas más importantes a tener en cuenta:
1.      Aseo personal: quizá esto parezca obvio, pero si se insiste en este tema no es por ganas de hablar por hablar. Recuerda ir aseado y bien peinado;  no es necesario ir a la peluquería ni mucho menos, bastará con un cepillo y ¡listo!
2.      Vestimenta: muchos son los artículos que hablan de cómo ir vestido, incluso qué accesorios y complementos llevar. Desde mi punto de vista, se deben tener claros los siguientes aspectos.
          ¿Cuál es mi perfil? Dependerá del puesto al que se opte, por ejemplo, si soy un licenciado en economía o ADE y opto a un puesto en un banco, quizá sea apropiado llevar ropa más formal, traje y chaqueta si lo prefieres y te sientes cómodo. Si optamos a un puesto de animador de tiempo libre, quizá ir vestido del modo anterior descuadre un poco.
          ¿A qué tipo de empresa voy? Por suerte, cada vez son más las empresas que dejan de lado los estereotipos en cuanto al vestir y no establecen un protocolo; pero claro, eso no lo sabemos hasta que estamos allí. Os invito a que investiguéis un poco sobre la empresa, Google lo sabe todo, y en función de lo que leáis decidáis.
          ¿Qué impresión quiero dar? También es importante el cargo y por tanto debemos saber adecuarnos a esto. Si postulo a un puesto de dirección quizá no será muy acertado acudir en chándal por mucho que nos identifiquemos con eso; de igual forma, si postulamos para coordinador de planta en una empresa que se dedica a la mecánica industrial quizá sea mejor ir cómodo.
Leeréis infinidad de artículos y entradas en blogs que os dirán incluso que no os pongáis más de dos anillos en los dedos, pero lo MÁS IMPORTANTE es que te sientas cómodo con lo que llevas puesto. De nada servirá pensar en cuál será el outfit más apropiado si al final no estás a gusto y eso va a suponer estar más nervioso.”