Los tres pilares de la autoestima



La autoestima es un concepto muy trabajado hoy en día pero en el que muchas personas encuentran déficits a varios niveles. Hoy os voy a hablar de los tres pilares que forman la autoestima.


La autoestima es un sentimiento general de valía que nos otorgamos a nosotros mismos. Positiva o Negativa. Y, como consecuencia, nos queremos o no nos queremos.
La autoestima se forma a través de un proceso mediante el cual se interiorizan las opiniones de las personas significativas para nosotros y se utilizan como criterios para nuestra propia conducta. Ej. Soy malo, soy patoso, soy perfecto.
Para que una persona pueda valorarse en lo que es, tiene que haber sentido que le quieren incondicionalmente.

La autoestima tiene tres pilares

1. Amor a uno mismo:Es la acción de querernos por el mero hecho de ser y existir. De los 0 a los 2 años.
2.Visión de uno mismo:Hace referencia a las etiquetas que nos ponen las personas significativas. Se inicia desde los 2 años en adelante y en la adolescencia se revisa lo aprendido hasta el momento.
3. Confianza en uno mismo: A través de las acciones que llevamos a cabo por nosotros mismos.  Fórmula:
Atrevimiento + tolerancia a la frustración + persistencia

El equilibrio de la autoestima

Los tres pilares están relacionados equilibrando la autoestima.
Si me quiero incondionalmente (amor a uno mismo), es probable que crea en mis capacidades (visión de mí mismo) y, por tanto, actúe sin temor al fracaso y logre mi objetivo (confianza en mí mismo).
Si confío en mí mismo superficialmente (confianza) porque no me quiero (amor), me derrumbaré ante un problema.
Si tengo una visión negativa de mí mismo por las etiquetas de los demás, tendré muchas dudas ante una elección o ante la resolución de un problema por mucho que mis actuaciones suelan ser adecuadas (confianza).
Si en mi familia me han sobreprotegido y tengo mucho amor a mí mismo y una visión de mí mismo positivas pero no tengo confianza por no poder practicar con acciones las cosas que aprendo, dudaré sobre mi capacidad de resolución.
 
¿Y vosotros? ¿Qué pilares de la autoestima tenéis más desarrollados y en cuáles os hace falta trabajar?

“Yo soy así y nunca voy a cambiar, tengo mucha personalidad”


Frases como “es que tiene mucha personalidad” o “siempre se deja llevar por lo que dicen los demás, no tiene personalidad” se oyen de forma reiterada. Pero, ¿son ciertas estas afirmaciones? ¿Se puede tener mucha o poca personalidad?
La personalidad es un elemento estable de la persona que está formada por las distintas partes que encontramos en cada individuo a nivel intelectual, emocional, social, etc. Podemos cambiar estas determinadas características que forman nuestra personalidad pero, a nivel general, nuestra personalidad tiende a ser estable. Si somos positivos, es probable que siempre seamos alegres mientras no estemos viviendo un proceso complicado como por ejemplo, un duelo. Pero, a su vez, con el paso de los años las personas crecemos. Los adultos no somos igual que cuando éramos pequeños. 
Por tanto, frases como “yo es que soy así y no voy a cambiar” son totalmente falsas excepto cuando la persona que la dice se niega a cambiar y, por tanto, siempre va a seguir siendo “así” (que, en cierta parte, también es falso puesto que todos los sucesos significativos que nos ocurren a lo largo de la vida nos cambian).
Entonces, ¿con la personalidad se nace o se hace? Cuando nacemos, nuestros padres ya han depositado en nosotros una carga genética con la que se transmiten ciertas características que forman la estructura de la personalidad. Por otro lado, los sucesos vividos desde el vientre de la madre, influyen en nosotros tal y como influyen los acontecimientos de nuestra vida en la actualidad. Por lo que, tras esta reflexión, consideraría esta pregunta como una pregunta trampa y, cambiaría la “o” por una “y”. Con la personalidad se nace y se hace. Tiende a ser estable pero podemos cambiar determinadas características que la forman.
Y si vamos un paso más allá… ¿qué papel tiene la sociedad y la cultura en nuestro desarrollo de la perosnalidad? ¿Consideramos que somos libres de tomar nuestras propias decisiones? ¿Repetimos los patrones de las personas con las que hemos aprendido? Para responder estas preguntas os dejo un video en el que, mediante dibujos, nos explican cómo es la vida de cuatro personas que forman parte de la sociedad.

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=zb3hRiKEF7k&w=320&h=266]

Mitos y realidades de las Altas Capacidades


En otras ocasiones os he hablado de forma introductoria sobre las personas con alta capacidad. Si os perdisteis ese post y estáis interesados, podéis acceder a él pinchando aquí.  Hoy me voy a centrar en los mitos que rodean a las personas con alta capacidad y las necesidades reales que tienen.

MITOS
Triunfan académicamente y en todas las áreas
Avanzan solos y no necesitan ayuda
Estos niños y adolescentes necesitan terapia 
Es fácil detectarlos y es suficiente con saber que tienen un CI mayor de 130
La estimulación les puede perjudicar
Tienen problemas para relacionarse con los de su edad
Son inestables y triunfan en lo académico pero tienen un déficit en habilidades sociales 
Se aburren en clase
Hay más niños que niñas con alta capacidad
Hay más altas capacidades en familias de nivel sociocultural alto que bajo
NECESIDADES
Necesitan que les aceptemos como son, tanto con sus aciertos como con sus errores los cuales también cometen.
Es importante que los profesionales trabajen a la vez el área cognitiva, social y emocional. Es aconsejable que no nos centremos únicamente en el área académica.
Necesitan profundizar en una visión positiva de sí mismos incluyendo sus fortalezas y sus debilidades.
Conocer las ventajas y desventajas de ser una persona con alta capacidad.
No frenar sus ganas de aprender y aportar lo que sabe tanto en clase como en familia y con los amigos.
Lograr un equilibrio entre sus capacidades y exigencias sociales. No debemos exigirles hasta frustrarlos. A pesar de su interés y potencial, no dejan de ser niños y adolescentes que quieren jugar o salir con sus amigos.
Ofrecerle la oportunidad de relacionarse con otras personas con las que comparta aficiones e intereses.

¡Homeostasis se va de vacaciones!

Hace un tiempo escribí un post sobre las vacaciones que podéis encontrar pinchando aquí.
Terminaba el post con lo siguiente: “Recordad que es muy importante encontrar el equilibrio entre la pasividad de despertarse a la hora de comer y el esfuerzo continuo de ir de tarea en tarea sin poder dedicarse a jugar y descansar. No debemos olvidar que las vacaciones, al fin y al cabo, son para eso.”
 
Por esta razón, os comunico que cierro el blog por vacaciones durante el mes de agosto. Un mes en el que descansaré para que surjan nuevas ideas y en el que jugaré para darles forma.
 
Aunque el blog y la página de Facebook ¿Te atreves? estén de vacaciones, seguiré al frente de la consulta así que no dudéis en poneros en contacto conmigo mediante la página de contacto del blog, privado en Facebook, el e-mail: m.blasco.cano@gmail.com o por teléfono.
 

Descansad y jugad mucho, porque jugando aprenderéis sin daros cuenta 🙂