Reseña del mes: Cuando las niñas vuelan alto (Raquel Díaz Reguera)

Tenía muchas ganas de reseñar este libro y qué mejor época que en el mes de marzo, el mes en el que las mujeres le recordamos al resto de sociedad que seguimos luchando por nuestros derechos.

Esta historia habla de tres niñas que representan a todas las niñas del planeta. Ellas son Adriana, Jimena y Martina.

Adriana es delgada y bajita. Quiere convertirse en la mejor piloto del mundo.

Jimena es muy callada y se lee todos los libros que encuentra. Quiere ser superescritora.

Martina es redondita como el punto de la i. Sueña con ser una gran violinista.

 

La persona encargada de que las niñas no pierdan la ilusión es el señor SIQUIERESPUEDES. Pero no todo es tan fácil. En esta historia no solo hay un personaje malvado. ¡Es una banda entera! La banda dirigida por NOLOCONSEGUIRÁS y sus secuaces SR.REFLEJOS, Señor-ITA, SRA.BELLEZAEXTERIOR y SR.DESIGUALDAD.

Esta banda tiene como misión principal que las niñas no cumplan sus sueños.

¿Y sabéis cómo lo consiguen? Metiendo piedras en sus zapatos, en sus bolsillos y en sus mochilas. De esta manera, con el peso de las piedras, consiguen que las niñas no puedan volar.

 

¿Qué podrán hacer Adriana, Jimena y Martina para conseguir deshacerse de esas piedras?

 

Aplicación en sesión

Este cuento se puede utilizar tanto a nivel individual como grupal, con chicos y con chicas. Con niños, adolescentes y adultos.

Con las chicas, podemos trabajar el autoconcepto y la autoestima así como los mensajes y las etiquetas que nos llegan desde el exterior. A veces, sin darnos cuenta, hacemos que esas etiquetas se conviertan en nosotras pero… ¿y si estamos a tiempo de redecidir si la queremos o no?

Con el sexo opuesto se pueden trabajar los prejuicios y la empatía. También podemos hacer un trabajo de etiquetas y de autoconcepto empezando desde una visión más alejada como son las mujeres y, poco a poco, cuando las defensas bajan, aproximarnos al autoconcepto de la propia persona con la que estamos trabajando.

 

Que las niñas vuelen alto no es solo cosa de mujeres. Todos elegimos si poner una piedra en el zapato o impulsarles para volar.

 

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