¿Compartir o no compartir? Esa es la cuestión

Durante muchos años, tanto de niños como de mayores, hemos escuchado la siguiente frase: “Déjale el juguete, hay que compartir”. Tras esta frase, a nivel general, aparecían berrinches, peleas y caras enfadadas.\r\n\r\nActualmente hay una corriente de pensamiento que cuestiona el hecho de compartir en los niños más pequeños. Durante el primer y segundo año de vida, el niño se encuentra en una etapa egocéntrica en la que se siente feliz si el mundo gira en torno a él por lo que, el hecho de compartir, parece algo difícil de conseguir.\r\n\r\nDe igual forma, algunas personas consideran que en los años siguientes, los tres, cuatro y cinco años, la solidaridad es un concepto demasiado abstracto para que los niños lo entiendan, generando así las mismas peleas, los mismos berrinches y las mismas caras enfadadas que comentaba al principio.\r\n\r\nTambién se argumenta que el hecho de enseñarles a compartir sus juguetes con otros niños puede hacerles entender que pueden utilizar cualquier cosa que no sea suya solo por el hecho de que la otra persona debe compartir. Por el lado contrario, se considera que el hecho de que los padres enfaticen la solidaridad con todos sus juguetes siempre que el niño se encuentra en grupo, hace que éste no desarrolle su asertividad para negarse cuando realmente no quiere dejar de jugar con su propio juguete.\r\n\r\n¿Qué opinión os gusta más? ¿Creéis que es bueno que los niños compartan sus cosas o creéis que esto puede generar situaciones negativas en un futuro?\r\n\r\nPor mi parte, como siempre, creo en el punto intermedio. Creo en la homeostasis y en el equilibrio. Hoy os dejo mi opinión tal y como la escribí en un comentario de Facebook tras leer una noticia al respecto:\r\n\r\n \r\n\r\nMe gusta que salgan nuevas corrientes y opiniones, eso nos hace cuestionar lo que teníamos inculcado de base. Por otra parte, creo que siempre se puede encontrar un equilibrio. A mi sobrino, desde el año y medio, le repito una frase que a estas alturas tendrá grabada: “No se tocan las cosas que no son nuestras”. Empecé cuando intentaba abrir coches ajenos o tocando motos (que le encantan). \r\n\r\nPor otra parte, he visto como juega con otros niños y creo que compartir algunos juguetes les da enriquecimiento, lo veo como un trueque establecido por ambas partes, no como algo que siempre deba ser así. Si en algún momento él no quiere “compartir” o el otro niño tampoco, no pasa nada, le enseñamos que están y estamos en nuestro derecho. De esta forma, les enseñamos a establecer límites con respecto a los demás, a tolerar la frustración de no conseguir aquello que queremos y a la vez, les brindamos la oportunidad de crear una sociedad dispuesta a compartir experiencias (no objetos) con los demás.\r\n\r\n \r\n\r\nEntonces… ¿Compartimos o no compartimos?\r\n\r\n

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